Un incendio en una subestación ha dejado a miles de personas sin servicio desde hace más de un día.
Los vecinos denuncian falta de información clara y retrasos en la aplicación de soluciones.
Fallo en la subestación del Diezmero
Un incendio ocurrido la noche anterior en la subestación eléctrica del Diezmero, en San Miguel del Padrón, provocó una interrupción prolongada del servicio.
Según explicó la directora de la UEB Soterrado, el siniestro se originó por un cortocircuito. Además, las protecciones del sistema no actuaron como se esperaba.
Como resultado, cerca de 20 mil clientes permanecen afectados en esa zona de la capital.

Trabajos en marcha y promesas de solución
La Unión Eléctrica movilizó a 130 trabajadores para enfrentar la avería. Las brigadas laboran en la recuperación de la subestación.
Las autoridades indicaron que se implementarán alternativas de enlace para restablecer el servicio. Sin embargo, no se han ofrecido detalles concretos ni plazos claros.
Esta falta de precisión ha generado inquietud entre los residentes afectados.
Crece el malestar entre los vecinos
Las quejas no se han hecho esperar. Muchos ciudadanos aseguran llevar casi 30 horas sin corriente eléctrica.
Uno de los comentarios refleja el sentir general: “Cuales alternativas porque llevamos casi 30 horas de afectación y no pronuncian nada en ninguno de los canales pertinentes”.
Otros apuntan a las pérdidas económicas en los hogares. Los alimentos refrigerados comienzan a echarse a perder en medio de apagones prolongados.
También cuestionan la gestión de la crisis. Algunos consideran que las soluciones llegan tarde o no se aplican con rapidez.
Apagones prolongados y desigualdad en los circuitos
La inconformidad no se limita a esta avería. Vecinos de otras zonas denuncian cortes eléctricos de más de 24 y hasta 36 horas.
En lugares como el Cerro, residentes aseguran que reciben apenas dos o tres horas de servicio al día.
Critican además la falta de equidad en la distribución de los apagones. Mientras algunos circuitos mantienen mayor estabilidad, otros acumulan largas jornadas sin electricidad.
Las altas temperaturas agravan la situación. Sin corriente, se dificulta conservar alimentos y garantizar servicios básicos como el bombeo de agua.
La población insiste en la necesidad de una mejor planificación y mayor transparencia en la información oficial.













