El dólar en Cuba superó los 700 pesos en el mercado informal y volvió a trasladar sus oscilaciones a alimentos, servicios y costos empresariales.
La cotización alcanzó ese nivel el 16 de septiembre, según un comentario publicado por el diario Trabajadores. La cifra representa un nuevo máximo y contrasta con los 193 CUP registrados en 2023.
El avance de la divisa afecta incluso a quienes no compran dólares. Proveedores y comerciantes ajustan sus operaciones a una moneda que necesitan para importar mercancías, materias primas o equipos.
El aceite refleja la pérdida de poder adquisitivo
En Santiago de Cuba existe un precio máximo oficial de 2.500 pesos para el litro de aceite. Sin embargo, Trabajadores reportó que el producto desapareció de varios comercios durante los últimos meses.
En la venta callejera, un envase de ocho onzas, equivalente a menos de 240 mililitros, cuesta 700 pesos. Cuando aparece por litros, su precio puede llegar a 5.500 pesos.
Mercedes Despaigne, jubilada del sector de la construcción, explicó que recibe una pensión de 4.000 pesos. “Con mi pensión apenas puedo comprar el aceite que necesito, el dólar es un sueño”, declaró al periódico.
Los hogares con acceso a remesas tienen una ventaja frente a quienes dependen solamente de salarios o pensiones. Yaimara Martínez, madre soltera, contó que la ayuda enviada desde Francia por una tía de su hijo le permite comprar alimentos y productos de aseo.
Ese respaldo tampoco garantiza una cantidad fija de bienes. El monto recibido cambia y los precios internos responden con rapidez a las variaciones del dólar en Cuba.
Empresas y negocios dependen de las divisas
El problema también limita la actividad de emprendimientos que compran insumos en moneda extranjera, pero cobran parte de sus servicios en pesos cubanos.
Guillermo González Yero dirige desde 2022 Control-Xi, una mipyme de Las Tunas especializada en soluciones de automática. Explicó que varios clientes nacionales se retiraron porque la empresa no puede vender en CUP mercancías adquiridas en dólares.
La entidad ha conseguido divisas mediante el banco en una sola ocasión. Según González Yero, mantenía desde junio una solicitud de compra sin que llegara su turno.
Orestes Delgado Milanés, propietario del restaurante Buenos Aires en la capital tunera, señaló que el aumento del dólar reduce la capacidad de compra y obliga a revisar los planes del negocio.
“La inmensa mayoría o casi todos los productos que se comercializan: alimentos, aseo personal y del hogar, materias primas, materiales que son demandados por personas naturales y jurídicas, incluidos los negocios, se pagan en dólares, porque casi todo se importa”, afirmó.
Otros emprendedores consultados de forma anónima dijeron que han renunciado a comprar determinados productos. Quienes los adquieren a precios elevados trasladan después ese costo al consumidor.
Trabajadores citó como ejemplo el picadillo. El producto podía encontrarse semanas antes cerca de los 500 pesos, pero ya rondaba o superaba los 600 pesos en algunos puntos.
Economistas señalan causas estructurales
Alfredo Vázquez Pérez, jefe del Departamento de Eficiencia Económica de la Central de Trabajadores de Cuba, identificó la pérdida de capacidad de compra del peso como el principal problema económico.
“Si no se respalda con producción de bienes y servicios, todo lo demás será una gran mentira”, advirtió. También alertó sobre un ciclo en el cual aumentan los salarios y los precios sin cubrirse las necesidades básicas.
Ayubán Gutiérrez Quintanilla, vicepresidente primero de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba, consideró que la devaluación no nace únicamente del mercado informal. La vinculó con la reducción de la oferta de divisas y el exceso de dinero en circulación.
El especialista sostuvo que un mercado formal fortalecido podría recuperar confianza y regular la especulación. También relacionó la espiral devaluatoria con menores remesas, mayor demanda de dólares para importar y el déficit fiscal.
José Antonio Pérez Pérez, responsable de Asuntos Económicos de la CTC, afirmó que más del 20 % de la población económicamente activa trabaja en empleos informales. Esas ocupaciones carecen de garantías y protección de la seguridad social, indicó.
El Banco Central prepara nuevos mecanismos
La ministra presidenta del Banco Central de Cuba, Juana Lilia Delgado Portal, declaró que la institución pretende recuperar su papel económico, ampliar servicios y reforzar su credibilidad.
Entre los planes figura canalizar por vías financieras seguras flujos que ahora circulan fuera del sistema bancario. Las autoridades también buscan devolver al peso sus funciones como medio de pago y cambio.
Alberto Javier Quiñones Betancourt, vicepresidente del Banco Central, informó que ya funciona en Santa Clara la primera casa de cambio privada. El proyecto recopilará operaciones reales para fundamentar la tasa oficial del Segmento III.
El programa incluye soluciones digitales para remesas y una plataforma de subasta de divisas. Estas herramientas se incorporarán gradualmente mediante proyectos piloto, según lo anunciado por las autoridades bancarias.
El 20 de septiembre, la tasa bancaria citada por Trabajadores se situaba en 669 CUP por dólar, frente a los más de 700 CUP observados cuatro días antes en el circuito informal.

















