El Dr. Oz lanzó una acusación explosiva sobre Miami y apuntó a que Cuba “podría estar involucrada” en fraude a Medicare y Medicaid. Más detalles de inmediato.
El fraude al sistema de salud en Estados Unidos vuelve a estar en el centro del debate tras las declaraciones del administrador de los Centros de Medicare y Medicaid, el doctor Mehmet Oz, quien aseguró que el problema en el sur de Florida, especialmente en Miami, se encuentra “descontrolado” y sugirió que el régimen cubano “podría estar involucrado” en estos esquemas.
Las afirmaciones se producen en un contexto de creciente preocupación por el aumento de casos de fraude a Medicare y Medicaid, dos de los programas más importantes de asistencia sanitaria en el país. Según explicó el funcionario, el área de Miami presenta patrones inusuales que han encendido las alarmas de las autoridades federales.
Entre las prácticas detectadas destacan la facturación de equipos médicos que nunca son entregados, el uso indebido de números de beneficiarios y cambios sospechosos entre planes de salud. Uno de los esquemas más comunes consiste en robar la información de pacientes para generar cobros fraudulentos por servicios inexistentes.
Oz también llamó la atención sobre la alta concentración de proveedores de equipos médicos duraderos en Miami, señalando que, en algunos casos, hay más de estos negocios que cadenas de comida rápida en determinadas zonas, lo que evidencia posibles irregularidades en el sistema.
Además, el funcionario indicó que algunos de los implicados podrían ser inmigrantes cubanos que cometen fraude y luego abandonan el país, lo que dificulta las investigaciones.
Miami y Cuba en la mira de los fraudes a Medicare
Sin embargo, estas declaraciones han generado controversia, ya que expertos advierten que no existen pruebas concluyentes que vinculen directamente al gobierno cubano con estos delitos.
Las autoridades federales han intensificado las investigaciones en todo el país. Casos recientes, como el arresto de ocho personas en California por un fraude de más de 50 millones de dólares relacionado con servicios de cuidados paliativos falsos, reflejan la magnitud del problema.
Desde la Administración Trump se ha reiterado la necesidad de reforzar los controles y combatir estos esquemas que, según estimaciones, generan pérdidas de cientos de miles de millones de dólares anuales, afectando tanto a contribuyentes como a beneficiarios del sistema de salud.
Mientras algunos sectores piden acciones contundentes para frenar el fraude, otros insisten en evitar generalizaciones sin evidencia sólida. Lo cierto es que el sur de Florida continúa bajo la lupa de las autoridades en medio de una investigación que podría tener implicaciones políticas y sociales significativas.













