Las estafas en viajes pueden comenzar antes de salir de casa, con un mensaje que parece enviado por el hotel o la aerolínea donde hiciste una reserva.
Según expertos consultados por The Associated Press, los delincuentes aprovechan datos reales y herramientas de inteligencia artificial para hacer más creíbles sus comunicaciones. Por eso, conocer la fecha de un vuelo o el costo de una estancia ya no basta para confiar en quien escribe.
El riesgo va más allá del turismo. Un informe de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos, publicado en junio, señala que los consumidores reportaron pérdidas de 3.500 millones de dólares por estafas de impostores durante el año anterior. La cifra incluye fraudes ajenos a los viajes.
Cuando el mensaje conoce tu reserva
Una modalidad descrita por Iskander Sanchez-Rola, experto en fraudes de Norton, consiste en hacerse pasar por un hotel. El mensaje afirma que hubo un problema con el pago y pide resolverlo de inmediato mediante un enlace.
La solicitud puede incluir las fechas auténticas de la reserva o el precio exacto de la estancia. Según el especialista, algunos delincuentes obtienen esos datos tras engañar al personal hotelero para conseguir sus credenciales de acceso.
Si recibes un aviso de ese tipo, no pagues desde el enlace ni llames al teléfono incluido en el mensaje. Busca el sitio oficial del hotel y utiliza el número publicado allí para comprobar si existe algún problema con tu reserva.
Las falsas alertas de vuelos cancelados siguen una lógica parecida. El supuesto aviso crea urgencia y ofrece reprogramar el viaje a cambio de un cargo adicional.
Antes de aceptar esa oferta, consulta directamente el portal de la aerolínea. Si necesitas cambiar el vuelo, utiliza sus canales oficiales o el sistema donde compraste el boleto. Sanchez-Rola también aconseja evitar los enlaces recibidos por mensajes de texto.
Billetes y códigos QR: datos que conviene proteger
Publicar una foto del boleto en redes sociales puede facilitar el trabajo de los estafadores. Aunque tapes el número de vuelo, el código QR o de barras podría contener información sobre el itinerario, incluidos datos del regreso.
Los códigos QR también requieren atención al pagar en restaurantes. Alissa Abdullah, subdirectora de seguridad de Mastercard, advirtió que un estafador puede pegar un código falso sobre el original y dirigir al cliente a una página de pago fraudulenta.
Si ves una calcomanía superpuesta o la página de cobro te parece sospechosa, pregunta al personal antes de introducir tus datos. Abdullah recomienda usar efectivo o una tarjeta de crédito como alternativa.
Precauciones con el wifi público
En aeropuertos y otros espacios públicos, una red inalámbrica puede tener un nombre casi idéntico al de la conexión legítima. Brian Cute, de Global Cyber Alliance, explicó que los ciberdelincuentes utilizan esa semejanza para atraer a los viajeros.
Conectarse a una red creada por un estafador puede exponer información personal o permitir el acceso al dispositivo. Cute aconseja reservar el wifi público para consultas básicas, como buscar la ruta al hotel, y evitar entrar al banco o al correo electrónico.

















