La presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en aeropuertos de Estados Unidos se ha convertido en uno de los temas más buscados en marzo de 2026.
La medida responde a una crisis operativa en la seguridad aeroportuaria, provocada por la escasez de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), lo que ha generado largas filas y retrasos en múltiples terminales aéreas.
Según reportes confirmados por medios como NBC News, al menos 13 aeropuertos en Estados Unidos cuentan actualmente con presencia de ICE. Entre ellos se encuentran importantes terminales como el Aeropuerto Internacional Chicago-O’Hare, el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta, el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy (JFK) y LaGuardia en Nueva York, así como Newark, Filadelfia, Phoenix Sky Harbor y Houston Hobby.
También se incluyen Cleveland, Pittsburgh, Nueva Orleans, San Juan (Puerto Rico) y Fort Myers en Florida.
La presencia de ICE ha generado preocupación entre viajeros, especialmente migrantes, ante el temor de posibles detenciones.
Sin embargo, autoridades han aclarado que los agentes no están realizando funciones de control de seguridad ni inspecciones con equipos como rayos X o detectores de metales. Su papel se limita principalmente a tareas como control de multitudes, supervisión de filas y verificación de identidades en áreas previas a los puntos de seguridad.
Además, expertos señalan que es poco probable que ICE realice arrestos migratorios dentro de los aeropuertos, debido a regulaciones como la ley Real ID, que exige documentación válida para abordar vuelos comerciales dentro del país. Esto limita la presencia de personas sin estatus legal en estas instalaciones.
El despliegue también ha generado polémica política y social. Diversos sectores cuestionan que los agentes de ICE no cuentan con la capacitación especializada de la TSA para tareas de seguridad aeroportuaria, mientras que otros consideran que su presencia puede resultar intimidatoria para ciertos grupos de viajeros.
En medio de esta situación, las autoridades han indicado que el plan podría expandirse a más aeropuertos si persisten los problemas de personal.
Por ahora, la medida se presenta como una solución temporal, mientras se resuelve la crisis en el sistema de seguridad aérea en Estados Unidos.







