Colas, angustia y desesperación es el panorama diario que sufren los cubanos para lograr adquirir la gasolina para sus vehículos tanto estatales como particulares. Ya la imagen de decenas de carros haciendo filas a los largo de los servicentros forma parte del panorama diario.
Los servicentros del país se encuentran actualmente colapsados y atestados de personal que espera durante días por la llegada del combustible que se entrega de forma normada.
Mientras los medios estatales tratan de romantizar la escasez.
Por estos días, el ministro de Energía y Minas de Cuba, Vicente de la O Levy prometió que el país no se quedará en cero. “Ya comenzó la venta de GLP (gas licuado) en las provincias orientales y así se hará paulatinamente en las demás provincias. No vamos a tocar 0 con los combustibles. Continuarán garantizándose servicios vitales y un por ciento ajustado para la venta a la población”, dijo el funcionario en Twitter.
CRISIS DE COMBUSTIBLE EN CUBA
Hasta el momento los diarios del país no han especificado cuándo mejorará la situación con el combustible. En provincias como Villa Clara también restringieron la entrega de gasolina a los particulares y solamente será garantizada para las ambulancias y otros vehículos que cumplen funciones similares.
Esta semana llegó un buque a Cuba cargado de diésel al muelle de la Base de Supertanqueros de Matanzas. Según explicó Ower Luis Grau Núñez, jefe del área de muelle de la División Territorial Comercializadora de Combustibles están en proceso de descarga en el área para luego proceder a su distribución hacia varias provincias.
“Cuando termine, se cumple el protocolo de calidad, se despacha y sale hacia los destinos de La Habana, Camagüey y Santiago de Cuba», dijo el funcionario. El objetivo es lograrlo con la mayor calidad e inmediatez», agregó.
No obstante, Cubadebate puntualizó que «el arribo no representa un aumento en la entrega, sino que continuarán las cifras reducidas por territorio en medio de la contingencia energética» y que este combustible en particular será destinado a garantizar una estabilidad en los servicios vitales.


