Las cuentas bancarias para emprendedores cubanos en Estados Unidos quedan sujetas a nuevas restricciones de OFAC desde este 30 de septiembre de 2026.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) anunció los cambios el 29 de septiembre. La alerta incluye la Orden Ejecutiva 14404, las nuevas Regulaciones de Sanciones a Cuba, conocidas como CSR, y modificaciones a las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos (CACR).
Para los emprendedores privados independientes, el cambio principal afecta la posibilidad de operar con bancos bajo jurisdicción estadounidense. También establece qué debe ocurrir con las cuentas abiertas bajo la autorización anterior.
Qué pasa con las cuentas existentes
Los bancos bajo jurisdicción de Estados Unidos ya no pueden abrir ni mantener cuentas para cubanos que sean emprendedores privados independientes. La modificación elimina la autorización recogida en la sección 515.584(h)(2) de las CACR.
Las entidades bancarias deben bloquear y reportar a OFAC las cuentas que existían al amparo de esa disposición, salvo que cuenten con una autorización específica. El acceso a los fondos bloqueados requiere una licencia específica de OFAC.
La restricción no elimina todas las posibilidades de recibir pagos mediante cuentas bancarias. Los bancos aún pueden abrir o mantener cuentas para otros cubanos en Cuba cuando reciban pagos por transacciones autorizadas o exentas bajo las CACR.
Por eso, la condición del titular y el tipo de operación son decisivos. La excepción para otros cubanos no mantiene abierta la autorización retirada a los emprendedores privados independientes.
Una autorización aprobada en 2024
La administración de Joe Biden había autorizado en mayo de 2024 la apertura de cuentas en bancos estadounidenses para emprendedores privados cubanos. Sin embargo, la posibilidad no llegó a aplicarse a gran escala.
Muchos bancos evitaron ofrecer ese servicio por temor a sanciones dentro del régimen general de restricciones a Cuba. Solo un número reducido de mipymes y otros actores privados consiguió abrir cuentas.
Quienes accedieron a esa vía podían usarla para pagar operaciones vinculadas con Estados Unidos, incluidas compras de alimentos y combustible. Para ellos, la nueva regla afecta un mecanismo de pago que ya utilizaban, aunque su alcance fuera limitado.
Posibles efectos sobre los pagos internacionales
El efecto inmediato puede ser reducido si pocas empresas tenían cuentas. Eso no significa que todas las consecuencias para el sector privado cubano puedan medirse desde ahora.
También podrían cambiar los procedimientos de bancos fuera de Estados Unidos que procesan pagos por compras internacionales del sector. Es posible que esas entidades refuercen sus controles de cumplimiento y sus verificaciones antes de tramitar operaciones.
Se trata de un efecto posible, no de una nueva obligación anunciada para todos los bancos extranjeros. Para los negocios que importan productos, controles adicionales podrían dificultar pagos por alimentos, combustible u otros bienes.
La restricción coincide con las 176 medidas que el gobierno cubano presentó en junio de 2026 para el sector privado. Entre las posibilidades planteadas entonces figura una mayor participación de esos actores en el ámbito financiero.

















