En Santiago de Cuba, en el oriente de la isla, la policía cubana por intermedio del Ministerio del Interior (MININT) admitió la existencia de bandas organizadas delincuenciales en ese territorio que buscan “sembrar el terror” entre la población. Algo que se denuncia constantemente en redes sociales, dado el incremento de robos, asaltos y asesinatos.
Según reporte en redes sociales, así lo informaron los agentes del MININT en una reunión con los vecinos del Reparto Abel Santamaría, también llamado “El Sala’o” en la capital santiaguera esta semana.
Los agentes dijeron que los delincuentes están usando armas blancas y amenazan a los ciudadanos para que les entreguen prendas, celulares, motos, bicicletas y dinero.
“Sepan que nosotros sabemos quiénes son los integrantes de esas agrupaciones que hoy entorpecen el orden y la tranquilidad ciudadana y hacia ellos vamos a ir”, dice en un video que circula en redes, un policía cubano en medio de una reunión en el CDR mencionado.
Al respecto, una vecina de la zona, Nayalis Cala, apuntó que “estuve ahí presente, todo muy bonito, pero mucho bla, bla. Ante cualquier inquietud lo único que decían era lo vamos a tener en cuenta. Tenía que pasar lo que pasó para que medio que empezaran a trabajar y a cumplir sus funciones”.
Aumento de bandas organizadas y delincuencia en Cuba
¿Qué hecho desató la advertencia de la policía cubana sobre bandas organizadas que están actuando en Cuba? El agente que habló mencionó el caso reciente de David Enrique Perdomo Álvarez, un liniero al que le amputaron la mano derecha una de estas bandas. Según dijeron, hay cinco detenidos por este hecho, que se difundió ampliamente en las redes sociales.
No obstante, aunque las autoridades aseguraron que se encargarían de estos criminales, a quienes supuestamente ya tienen identificados, muchos delitos siguen sin resolver y los culpables sin castigo.
Una vecina, indignada, relató que el año pasado su hijo fue atacado en la entrada de su casa por dos encapuchados. Su hijo, profesor, perdió una pierna en ese asalto. “Nadie ha venido a mi casa a darme una respuesta”, afirmó la señora.
En medio de una crisis social y económica, que también se refleja en la pérdida de valores, la policía cubana debiera actuar con más fuerza y de manera ejemplarizante para detener de una vez esta perturbación de la paz ciudadana.
