La mayor cantidad de dinero del presupuesto cubano anualmente sigue destinándose para el turismo y la construcción de hoteles, según reveló un análisis de Inversiones, entre enero y diciembre de 2022, que publicó la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).
Aunque la crisis social y económica sigue empeorando en la isla y la inflación parece indetenible, el gobierno continúa destinando buena tajada del presupuesto nacional a esta categoría de “servicios empresariales, inmobiliarios y de alquiler». Según los datos de la ONEI el gobierno destinó a ellos más de 23,359,6 millones de pesos cubanos, mucho más de lo que ya había invertido en 2021.
A pesar de que la inversión en el turismo y construcción de hoteles no se equipara al número de turistas que está llegando a la isla, pues sigue teniendo una tendencia negativa, se destinó casi un 33% del presupuesto a esto. Las cifras del turismo que no produce bienes que benefician directamente al pueblo doblaron las de la inversión en la industria manufacturera.
Detrás del turismo y esta industria productiva, quedaron las inversiones en el Transporte y las Comunicaciones, aunque la situación de la transportación no mejora, ni la Internet tampoco. Pero se invirtieron en 2022, unos 7.316 millones de pesos cubanos.
INVERSIONES EN CUBA EN 2022
¿Cuánto se está invirtiendo por parte del estado en los sectores sociales como educación, salud o cultura y deporte? Pues los números son ínfimos. En el sector de salud y asistencia social, el gobierno invirtió en 2022, 1.519 millones. De allí las carencias actuales y las situaciones deplorables de muchos centros médicos en la isla.
La educación también se quedó corta, representando apenas el 1,2% del presupuesto nacional en 2022. La Cultura y el Deporte significó apenas un 1,5% repartido en ambos sectores, que tanto prestigian a nivel global a la isla.
Por si no bastara, sectores que deberían ser priorizados como la pesca, agricultura, ganadería, rebajaron sus inversiones por parte del presupuesto nacional. La construcción de viviendas sociales también bajó su monto en 2022, a pesar de la crisis de vivienda que viven cientos de miles de cubanos.
