Las autoridades prometen mejorar el abasto de agua en La Habana con obras eléctricas para recuperar dos pozos de Cuatro Caminos, actualmente fuera de servicio.
La instalación, ubicada en el Cotorro, dispone de siete pozos y abastece zonas de Habana del Este y Guanabacoa. Ambos municipios sufren afectaciones cuando funcionan únicamente los cinco conectados al circuito priorizado.
Un transformador y una línea para los siete pozos
Durante la visita de Miguel Díaz-Canel el jueves 5 de noviembre, los responsables explicaron los trabajos previstos para estabilizar el bombeo. La recuperación de los dos pozos sigue pendiente.
José Antonio Hernández Álvarez, presidente de la organización empresarial Agua y Saneamiento, explicó que trabajan en un transformador para reincorporarlos al servicio.
También construyen un tramo exclusivo de línea eléctrica para conectar los siete pozos a un mismo circuito. Según el directivo, esas obras permitirán mejorar la estabilidad del suministro. La instalación ya recibió una rehabilitación de su infraestructura civil.
El recorrido forma parte del Programa Integral de Aseguramiento del Abasto de Agua en La Habana, iniciado en agosto. Desde entonces, Díaz-Canel también visitó Paso Seco, Cuenca Sur, El Gato y Cosculluela.
La electricidad concentra las afectaciones al suministro
Las dificultades de Cuatro Caminos coinciden con una elevada cifra de personas afectadas por interrupciones del servicio mediante redes.
Según datos del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, al amanecer del lunes 2 de noviembre había 2 681 770 afectados en Cuba. Unos 536 000 correspondían a La Habana. El organismo atribuyó el 66 % de las afectaciones a problemas eléctricos y el 25 % a averías de bombeo.
El miércoles 4 de noviembre, durante el programa radial Criterio Compartido, Díaz-Canel calificó la crisis del agua como «real, grave y compleja». Al día siguiente, pidió a los funcionarios acudir a las zonas con inconformidades y explicar los problemas a los vecinos.
Entre las inversiones anunciadas figuran diez parques solares fotovoltaicos destinados a las tres principales fuentes de abasto de la capital. El Gobierno prevé una capacidad conjunta de 200 megavatios y su terminación en agosto de 2027.
















