Miguel Díaz-Canel dejó claro que no habrá apertura política en Cuba. El mandatario aseguró que las transformaciones en marcha se centran en la economía, en medio de una crisis que golpea la vida diaria.
Las declaraciones llegan en un contexto de apagones, escasez de combustible e inflación que afectan a millones de cubanos. También tras algunos reportes que dan a conocer que la Casa Blanca estaría buscando la salida de Díaz Canel como muestra de un cambio político. Algo negado por Marcos Rubio y por el propio presidente cubano.
Sin cambios en el sistema político, pero más parecidos a China o Viet Nam
Durante una entrevista concedida al diario mexicano La Jornada, Díaz-Canel rechazó cualquier modificación del modelo político cubano.
“No es copiar. Es un sistema cubano, pero que comparte elementos de los modelos chinos y vietnamitas”, afirmó.
También reiteró que el Partido Comunista seguirá siendo “rector de la sociedad”, descartando una apertura al estilo de otros países socialistas.
Reformas económicas con control estatal
El presidente explicó que el país avanza en una actualización económica que combina planificación centralizada con mecanismos de mercado.
Según dijo, esta estrategia busca evitar la especulación y mejorar la articulación entre el sector estatal y el no estatal.
El objetivo, añadió, es lograr “un desarrollo sostenible, con justicia social, inclusivo y de equidad”.
Crisis marcada por la falta de combustible
Díaz-Canel atribuyó la situación económica al endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos. Señaló que el país enfrenta un “bloqueo energético”.
“Hace casi cuatro meses que no recibimos una gota de combustible”, afirmó.
Esta situación ha provocado apagones prolongados y ha afectado el transporte, la producción y la distribución de alimentos.
Apertura limitada a inversión externa
El mandatario mencionó la posibilidad de ampliar la participación de cubanos residentes en el exterior en la economía.
Aclaró que estas inversiones se realizarán bajo regulaciones estrictas. “La inversión de ellos en nuestro país se ejecuta bajo las normas de nuestra legalidad”, precisó.
Reconoce malestar social
Díaz-Canel admitió el impacto de la crisis en la población. “La vida está muy dura”, reconoció.
Aun así, defendió la gestión del gobierno y aseguró que existe disposición para mejorar los espacios de participación.
Relación con Estados Unidos y México
Sobre las relaciones con Washington, confirmó contactos recientes entre funcionarios de ambos países. Sin embargo, evitó ofrecer detalles. “Estos procesos son muy sensibles”, señaló.
También destacó los vínculos con México, a los que calificó de “entrañables”, y agradeció el apoyo recibido.
Las declaraciones reflejan una línea clara: mantener el control político mientras se intentan aplicar ajustes económicos en medio de una crisis profunda.











