El Gobierno cubano inició la venta de módulos fotovoltaicos a trabajadores estatales como parte de un plan de estímulo aplicado en medio del agravamiento de la crisis energética.
La medida se presenta mientras el país enfrenta apagones prolongados, restricciones severas de combustible y un deterioro sostenido del Sistema Energético Nacional.
La comercialización de estos equipos forma parte del llamado “plan de estimulación que se realiza a nivel nacional”, según informaciones oficiales, en un contexto donde el acceso estable a la electricidad se ha convertido en un privilegio para sectores seleccionados.
Un estímulo condicionado en plena crisis eléctrica
La posibilidad de adquirir sistemas solares se ofrece como incentivo laboral en momentos en que amplias zonas del país enfrentan cortes eléctricos que superan las 20 y hasta 24 horas consecutivas. El acceso a estos módulos permite contar con energía básica durante los apagones, algo fuera del alcance de la mayoría de los trabajadores estatales.
El programa contempla facilidades de pago, incluyendo abonos al contado o mediante créditos bancarios, aunque no se detallan públicamente los precios finales de los equipos ni las condiciones reales de financiamiento.
Aplicación del plan en el sector educativo
En el caso específico de Pinar del Río, el plan benefició a 230 profesores, según reportó el medio estatal provincial Guerrillero. Los equipos fueron distribuidos entre los 11 municipios del territorio y varios centros provinciales.
La información fue confirmada por el subdirector provincial de Educación, Pedro García Pérez, quien señaló que los módulos se asignaron como parte del esquema de estímulos aprobado.
Salarios bajos frente a equipos de alto costo
La nota oficial no precisa cuánto debieron pagar los docentes por los sistemas fotovoltaicos. Esto ocurre en un contexto donde los salarios del sector educativo siguen siendo muy bajos.
En Cuba, los maestros de primaria y secundaria perciben entre 2500 y 5000 pesos mensuales. En el caso de los profesores universitarios, los ingresos oscilan entre 4800 y 5600 pesos al mes, cifras que limitan seriamente la capacidad de asumir inversiones de este tipo, incluso con facilidades de pago.
Falta de criterios claros para acceder al estímulo
Tampoco se especifican los méritos necesarios para acceder a este beneficio. La experiencia histórica muestra que estos estímulos no se asignan únicamente por desempeño laboral.
Trabajadores críticos del sistema, o aquellos que se limitan a cumplir sus funciones sin participar en actividades políticas, actos oficiales o trabajos voluntarios, suelen quedar excluidos de este tipo de beneficios.
Características de los módulos vendidos
Los sistemas comercializados son módulos compactos de 800 y 1200 watts. Incluyen paneles solares de 200 o 400 watts pico, junto con otros componentes básicos para su funcionamiento.
La venta e instalación estuvieron a cargo de la empresa estatal Copextel, encargada de la comercialización de soluciones tecnológicas en el país.
Energía como incentivo, no como derecho
El medio estatal presentó la operación como parte de los esfuerzos para recuperar el Sistema Energético Nacional. Sin embargo, la medida refuerza una dinámica en la que el acceso a soluciones energéticas se utiliza como incentivo laboral, en lugar de garantizarse como un servicio básico para toda la población.
Mientras tanto, los apagones continúan afectando de forma generalizada a millones de cubanos, sin acceso a alternativas reales para enfrentar la crisis eléctrica.
