El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, lanzó duras críticas contra el gobierno cubano. Afirmó que el sistema político en la isla debe cambiar y descartó cualquier solución basada solo en acuerdos económicos.
Sus palabras llegan en medio de contactos recientes entre Washington y La Habana, en un contexto de creciente tensión.
Rubio descarta un acuerdo sin cambios políticos
Durante un intercambio con periodistas, Rubio fue directo sobre la situación en Cuba. “Su economía necesita cambiar y no puede cambiar a menos que cambie su sistema de gobierno”, afirmó.
El funcionario insistió en que no tiene sentido pensar en inversiones sin transformaciones políticas. “¿Quién va a invertir miles de millones de dólares en un país comunista gobernado por comunistas incompetentes?”, cuestionó.
También dejó claro que no habrá un entendimiento limitado al ámbito económico.
Críticas al sistema y a la gestión económica
Rubio vinculó la crisis cubana con el modelo político vigente. Aseguró que se trata de una economía que no funciona y que ha dependido históricamente de subsidios externos.
“El fondo del asunto es que su economía no funciona”, dijo.
Además, señaló que la falta de combustible y los apagones reflejan problemas estructurales acumulados durante años.
Advertencia sobre información y negociaciones
El secretario de Estado rechazó versiones publicadas por medios sobre posibles acuerdos con Cuba. “Cualquier reporte sobre Cuba que no provenga de mí o del presidente es mentira”, afirmó.
También advirtió que muchas fuentes citadas “no saben nada” sobre el proceso.
Rubio aseguró que solo él y el presidente Donald Trump manejan información directa sobre las conversaciones.
Contexto de diálogo y presión internacional
Las declaraciones se producen semanas después de que se confirmaran contactos entre ambos países. Trump había adelantado que podría haber avances en poco tiempo.
Sin embargo, Rubio ha mantenido una postura firme. Ya había desmentido reportes que sugerían una transición sin cambios en la estructura de poder.
Desde Washington, la línea sigue siendo exigir transformaciones profundas en el sistema cubano.
La respuesta desde Cuba
En paralelo, Miguel Díaz-Canel ha descartado cualquier cambio político. El mandatario aseguró que las reformas en curso son económicas y no implican una apertura del sistema.
Defendió un modelo que combina planificación estatal con ciertos mecanismos de mercado.
También atribuyó la crisis al endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos.
Dos visiones opuestas
El escenario actual refleja posturas enfrentadas. Mientras Washington insiste en cambios estructurales, el gobierno cubano apuesta por ajustes económicos sin modificar el sistema político.
Las tensiones se mantienen, en un momento en que la crisis económica en la isla continúa agravándose.











