Actualmente miles de ciudadanos cubanos aguardan por la entrega de paquetes y bultos postales enviados desde el exterior, debido a los dilatados y escabrosos mecanismos de distribución y las dificultades planteadas por la covid-19.
El gobierno cubano pretende acortar los plazos relativos a la entrega de los envíos postales y demás paquetería proveniente del exterior, los cuales han registrado un importante aumento en los últimos meses, debido a la situación de desabastecimiento generalizado que se vive en el país, y las dificultades para viajar en tiempos de pandemia.
Con el objetivo de reducir los períodos de entrega a partir de la simplificación de los mecanismos de distribución, se ha creado una alianza entre el ministerio de las Comunicaciones, el Ministerio de Transporte, y la Aduana General de la República, según publican varios medios estatales cubanos.
La idea es revertir en el menor tiempo posible la tensa situación que ahora mismo se presenta en los centros de recepción de mercancía de Correos de Cuba, y que genera innumerables insatisfacciones en la población, como quiera que se trata de un servicio de altísima demanda en los momentos actuales.
Entre las medidas adoptadas está el reordenamiento de todo el sistema de transportación de los contenedores que contienen la mercancía que arriba a al país por el puerto del Mariel con destino a la Oficina de Cambio Internacional y, por último, hacia las diferentes provincias y municipios cubanos.
Se ha decidido igualmente, ampliar y perfeccionar las capacidades de operatividad, tecnológicas y logísticas de la Empresa Correos de Cuba y la Aduana de Cuba, así como extender las jornadas laborales a 12 horas durante los siete días de la semana en la mencionada Oficina de Cambio Internacional.
Desde hace meses miles de cubanos esperan por la entrega de aquellos paquetes y bultos postales que sus familiares decidieron enviar desde el exterior cuando en medio de la pandemia de covid-19 se suspendieron los vuelos y trasportaciones de mercancía desde distintos puntos del orbe. No obstante, buena parte de esas encomiendas han arribado al país desde hace bastante tiempo e igualmente han sido presa del ineficiente sistema de distribución estatal, el mismo que ahora se quiere reordenar.
