Tom Homan advirtió que los integrantes de la caravana migrante Fe y Esperanza podrían ser detenidos, rechazados o deportados si intentan entrar sin autorización a Estados Unidos.
El grupo salió de Honduras y cruzó a México
La caravana reúne a unas 300 personas y salió de San Pedro Sula, Honduras, el 20 de septiembre. Tras atravesar Guatemala, entró a México el día 25 por el puente internacional Rodolfo Robles, en Chiapas.
La mayoría de los viajeros son hondureños. También hay personas de otros países centroamericanos, según la información sobre el grupo. En Tapachula recibieron agua y atención antes de prepararse para continuar el recorrido hacia el norte.
Algunos integrantes han expresado que desean llegar a Estados Unidos. Por ahora, la caravana permanece lejos de la frontera norte de México. Su avance dependerá de las decisiones de quienes viajan en ella.
Homan plantea rechazo o detención en la frontera
Durante una entrevista sobre la posible llegada del grupo a territorio estadounidense, Homan respondió: “No los dejaremos libres en Estados Unidos”. El funcionario sostuvo que quienes intenten ingresar sin autorización podrían ser rechazados o detenidos para iniciar un proceso de deportación.
Homan presentó esa respuesta como una aplicación de la política fronteriza del gobierno de Donald Trump, no como una medida creada para esta caravana. También afirmó que el desplazamiento del grupo no cambiará la postura de la administración.
Lea tambiénÚltima hora: Estados Unidos limita los viajes a Cuba y elimina importantes autorizacionesEl Departamento de Seguridad Nacional señaló, por su parte, que la Patrulla Fronteriza sigue el movimiento de la caravana junto con socios internacionales. La agencia advirtió que las personas que intenten cruzar ilegalmente podrían enfrentar detención, procesamiento y expulsión.
Se trata de advertencias sobre lo que podría ocurrir si los migrantes llegan a la frontera e intentan cruzarla sin autorización. El grupo aún se encuentra en México y no ha llegado a ese punto del trayecto.
La opción de deportar a un tercer país
Homan mencionó otra posibilidad: enviar a ciertas personas a un tercer país si sus gobiernos de origen demoran en recibirlas. Describió esa vía como una opción para ejecutar deportaciones cuando el retorno directo no avance con rapidez.
Sus declaraciones no establecen que ese destino vaya a aplicarse a los integrantes de Fe y Esperanza. Tampoco implican que todos los viajeros tendrán el mismo resultado si llegan a la frontera; la advertencia se refiere a quienes intenten entrar sin autorización.
La composición y el recorrido de la caravana pueden cambiar mientras avanza por México. Según la información disponible hasta el 29 de septiembre, el grupo prevé continuar hacia el norte, mientras la Patrulla Fronteriza estadounidense vigila sus movimientos.















