La producción de carne en Estados Unidos enfrenta retrasos y gastos adicionales que asociaciones ganaderas de tres estados atribuyen a los operativos migratorios.
Organizaciones de Texas, Oklahoma y Kansas advierten que el temor a las redadas está dejando puestos de trabajo vacantes. Según sus reportes, también faltan empleados con documentación legal que prefieren no acudir a sus centros laborales.
Demoras desde los corrales hasta las plantas
Las ausencias afectan tareas que deben coordinarse cada día: alimentar el ganado, transportarlo, procesarlo y distribuir la carne. Una demora en cualquiera de esos pasos puede alterar el trabajo del siguiente.
Las asociaciones reportaron retrasos en el envío de miles de animales a las procesadoras. En algunas localidades de Kansas, las plantas redujeron temporalmente sus operaciones y devolvieron ganado a los corrales de engorde.
Mantener los animales más tiempo en esos corrales implica gastos adicionales. La Kansas Livestock Association también advirtió sobre dificultades para su manejo y salud cuando se prolonga la estancia.
Los problemas alcanzan a proveedores de alimento y granos, mercados ganaderos y empresas de transporte. Todos forman parte de una cadena que necesita trabajadores disponibles para sostener su ritmo habitual.
El temor alcanza a trabajadores documentados
Las organizaciones ganaderas piden mayor coordinación y transparencia en las operaciones migratorias. Sostienen que la incertidumbre afecta tanto a trabajadores como a la producción de alimentos, sin cuestionar la aplicación de la ley.
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional confirmó la presencia de agentes federales durante los operativos en Kansas. Afirmó que las acciones de ICE se concentraban en personas señaladas como delincuentes peligrosos.
Costos adicionales en un mercado de carne cara
Los ganaderos temen que las demoras y los gastos extraordinarios acaben trasladándose a los compradores si persisten las interrupciones. Esa posibilidad no significa que las redadas expliquen por sí solas el precio actual de la carne.
En agosto de 2026, una libra de carne molida se acercó a los siete dólares, alrededor de un 10 % más que un año antes, según los datos citados en la cobertura. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos también señala que la oferta de carne de res continúa limitada.
El organismo proyecta para 2026 un aumento del 9,4 % en los precios de la carne de res y ternera. La advertencia de los productores es que las dificultades laborales pueden añadir costos a esa cadena de suministro.
















