El dúo cubano de música urbana, integrado por Carlos de Jesús Coronado Chirino (Charly) y Roberto Johayron Amores Rodríguez (Johayron) sufrió agresiones en Las Tunas, cuando varios aficionados lanzaron piedras al bus de su equipo.
El hecho ocurrió en el Estadio Antonio Curro Barrera en Chaparra, donde los reguetoneros cubanos debían dar un concierto. “Hoy desde las 10 de la noche estamos en Las Tunas, armamos todos nuestros equipos debidamente. El que recaudó las entradas y organizó todo el concierto acá, se escapó y no apareció nunca”, explicaron desde Instagram.
Según los músicos, a pesar de las advertencias de sus managers, decidieron acudir al escenario “pues las personas que asistieron no tenían culpa”.
“Cuando llegamos al evento habían tumbado el audio con botellas y piedras (…) tratamos de dar la explicación, pero nunca se nos dejó y alguien que formaba parte del evento dijo las palabras siguientes: «que si no les convenía nuestra explicación, que se formara». Nos tiraron una botella y la seguridad nos sacó del lugar. Y ahí empezó todo el desastre”, contaron.
De acuerdo al relato, los aficionados “destrozaron la guagua, con todos nosotros dentro, rompieron varios instrumentos e hirieron a parte del equipo de músicos, incluyendo a Johayron en los ojos”.
“En nuestro equipo hay mujeres, hay padres, hay madres. Nosotros tratamos de llevar alegría, baile, felicidad, lo que menos esperamos es ser tratados así”, escribieron.
TIRAN PIEDRAS A REGUETONEROS EN CUBA
La Dirección Municipal de Cultura del municipio de Jesús Menéndez, de LasTunas, emitió una nota donde aseguran que junto a la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos «Barbarito Diez» se investiga todo lo ocurrido en relación con la agresión a los artistas Charly & Yohayron y calificaron el suceso como “reprochable por sus motivaciones y consecuencias”.
No obstante, precisan que los músicos cubanos “anunciaron una presentación en esa localidad sin haberlo coordinado previamente ni haber sido contratados por organismos pertinentes, violando lo establecido para este tipo de eventos”.
“Al existir problemas con el pago de la actividad decidieron suspenderla y retirarse, cuando el público ya llevaba siete horas esperando en el lugar. Esto condujo a un hecho lamentable de indisciplina social, pues las personas agredieron a los artistas provocándoles lesiones a dos de ellos y al ómnibus que los transportaba”, señalan además.
Aunque parezca increíble el texto justifica de alguna manera las agresiones, por la suspensión de un concierto que consideran “ilegal”. Llama la atención, además, cómo algunos usuarios cubanos en vez de reprochar la violencia se centraron en la cancelación del concierto.
“Lo que hicieron fue una falta de respeto con el pueblo que bien caro que pagó para estar allí. Además, ellos sin el pueblo no son nada porque es quien les da la fama”, escribió una persona.
“Una hora de retraso es mucha, ¡siete! es demasiado e intolerable, mucho más en la madrugada. No los conozco, ¡solavaya!, pero dos premios Lucas no los hace estrellas. El desparpajo generalizado está dañando el alma de este país y parece un proceso irreversible. Es como un cáncer que está acabando con la nación. ¿Alguien hará algo algún día?”, dijo otro usuario más.


