El crudo ruso ya se traslada a refinerías y comenzará a procesarse en días, pero las autoridades advierten que el alivio será gradual.
El petróleo donado por Rusia ya comenzó a trasladarse hacia las refinerías cubanas y su procesamiento debe iniciar a mediados de esta semana, según reportes de la televisión cubana y el periodista estatal Bernardo Espinosa.
Tras completarse la descarga en la base de supertanqueros, las autoridades indicaron que las instalaciones están listas para comenzar la refinación “en los próximos días”, con el objetivo de convertir el crudo en diésel, fuel oil, gasolina y gas licuado.
Sin embargo, desde la propia Unión Cuba Petróleo (Cupet) se advierte que este envío —unas 100 mil toneladas, equivalentes a cerca de 730 mil barriles— no cubre la demanda del país. El director adjunto del organismo, Irenaldo Pérez Cardoso, lo resumió así: no es una solución definitiva, aunque sí un alivio en el contexto actual.
¿Cuándo podría notarse el efecto?
Las fechas que manejan las autoridades permiten hacer una lectura, aunque sin garantías. Si el procesamiento arranca a mediados de esta semana, el combustible no estaría disponible de inmediato: primero hay que refinarlo, luego distribuirlo y finalmente incorporarlo al sistema eléctrico.
En ese recorrido, las propias fuentes oficiales hablan de un impacto “progresivo”. Eso abre la posibilidad de que los primeros efectos se empiecen a sentir hacia finales de la semana o, con más claridad, durante la próxima.
Aun así, no hay un calendario público que asegure cuándo mejorará la situación para los consumidores. En la práctica, todo depende de la velocidad del refinado, la distribución y, sobre todo, de cuánto alcance realmente ese volumen frente a la demanda nacional.
Expectativas y dudas en la calle
El anuncio ha generado expectativas, pero también dudas. Las propias autoridades han dejado claro que el envío no es suficiente para estabilizar el sistema por completo. Eso significa que, incluso cuando comience a incorporarse el combustible, es posible que los cortes eléctricos continúen.
Lo cierto es que mientras el crudo ruso entra en proceso en Cuba, la vida sigue marcada por largos apagones y pocas expectativas de que cualquier mejora llegue para quedarse.













