Las reformas anunciadas en Cuba no apuntan a una economía libre en sentido pleno. Tampoco parecen diseñadas para desmontar el poder político que ha controlado el país durante décadas.
Las reformas anunciadas en Cuba no apuntan a una economía libre en sentido pleno. Tampoco parecen diseñadas para desmontar el poder político que ha controlado el país durante décadas.