La congresista Debbie Wasserman Schultz denunció problemas sanitarios y falta de atención médica en el centro de ICE en Miramar tras visitarlo el 30 de septiembre.
La legisladora demócrata recorrió sin previo aviso las instalaciones de esa ciudad de Florida. Era su segunda inspección del lugar, después de denuncias sobre hacinamiento y permanencias prolongadas de personas detenidas.
Menos hacinamiento, pero persisten los problemas de higiene
Wasserman Schultz observó alrededor de 20 personas por sala, frente a las aproximadamente 70 que, según dijo, había antes. También encontró baños en funcionamiento y no vio el desbordamiento de aguas residuales documentado en imágenes anteriores.
Esas mejoras no eliminaron otros problemas. La congresista describió salas sucias, lavamanos averiados y pisos cubiertos de suciedad. Señaló además que las personas retenidas no tienen acceso regular a duchas ni a cambios de ropa.
Cuestionamientos por la atención médica
Según Wasserman Schultz, el centro de ICE en Miramar carece de una unidad médica. Afirmó que no había médicos ni enfermeros para atender a las más de 100 personas que se encontraban allí durante su visita.
La legisladora sostuvo que quienes enferman deben ser enviados a un hospital cercano. Durante el recorrido, también vio a una mujer con una lesión en una pierna, según informó su oficina.
Detenidos relatan estancias de varios días
Dos personas le dijeron en español que llevaban seis días en las instalaciones, de acuerdo con Wasserman Schultz. La congresista cuestionó esa permanencia y sostuvo que supera el límite de 12 horas que, según su interpretación de una orden judicial federal, corresponde a estos centros de procesamiento temporal.
Tras la visita, calificó el trato a los detenidos de «tortura inconstitucional». También dijo que algunas personas son trasladadas a otras instalaciones de ICE en Estados Unidos para continuar sus trámites migratorios, lejos de sus familiares en el sur de Florida.
















