La familia de Silverio Villegas González presentó una reclamación contra el gobierno de Estados Unidos por la muerte del mexicano a manos de un agente de inmigración durante una parada de tráfico cerca de Chicago.
Villegas González tenía 38 años y era padre de dos niños. Murió el 12 de septiembre de 2025 en Franklin Park, Illinois, poco después de dejar a su hijo mayor en la escuela y al menor en la guardería. Los agentes participaban en el operativo migratorio conocido como Midway Blitz.
La familia da el primer paso legal
El MacArthur Justice Center presentó la reclamación este jueves 8 de octubre, en nombre de la sucesión de Villegas González. El trámite se ampara en la Ley Federal de Reclamaciones por Agravios y busca una compensación del gobierno federal.
Se trata de un paso administrativo previo a una posible demanda ante un tribunal, no de una sentencia sobre la actuación del agente. Jonathan Manes, abogado de la familia, dijo que prevén presentar esa demanda en los próximos meses.
La familia sostiene que el disparo fue injustificado y que la muerte pudo evitarse. Sus abogados cuestionan la decisión de abrir fuego cuando Villegas González intentaba alejarse en el automóvil.
¿Qué muestran las imágenes y qué alegan los abogados?
Tras el tiroteo, el Departamento de Seguridad Nacional afirmó que Villegas González se resistió al arresto e intentó huir. Según la versión oficial difundida entonces, hirió a un agente que disparó porque temía por su vida.
Los abogados rechazan esa explicación. La reclamación cita los hallazgos del médico forense para sostener que el agente estaba junto al vehículo, no delante de él, y disparó hacia abajo, al cuello del conductor.
Las grabaciones de vigilancia y las cámaras de policías locales muestran a dos agentes acercándose al automóvil y apoyándose en los marcos de sus ventanillas. Villegas González retrocedió unos 50 pies, alrededor de 15 metros, antes de avanzar hacia un carril abierto. Se escucharon disparos y después su vehículo chocó contra un camión de reparto estacionado.
Esas imágenes no muestran el instante del disparo. Los agentes de ICE que intervinieron no llevaban cámaras corporales, un límite para reconstruir la secuencia completa.
El uso de la fuerza, bajo disputa
La posición del agente respecto al automóvil es uno de los puntos centrales de la reclamación. Para la familia, los indicios forenses contradicen que el vehículo se dirigiera hacia quien disparó. Esa interpretación deberá examinarse junto con las demás pruebas si el caso llega a los tribunales.
La reclamación también alega que el disparo contravino las normas del Departamento de Seguridad Nacional sobre fuerza letal. Esas reglas prohíben disparar únicamente para detener un vehículo en movimiento y contemplan excepciones ante una amenaza inminente de muerte o lesiones graves.
Por separado, la Policía Estatal de Illinois anunció en mayo de 2026 una investigación del caso a cargo de su grupo de trabajo de integridad pública.

















