Ocho miembros de la delegación cubana al Clásico Mundial no recibieron visa de EEUU. Estas son las claves del caso y las posibles razones.
El Gobierno de Estados Unidos negó el visado a ocho integrantes de la delegación cubana que asistiría al VI Clásico Mundial de Béisbol, según informó el 25 de febrero la Federación Cubana de Béisbol y Softbol (FCBS) en un comunicado oficial.
Entre los afectados figuran el presidente del organismo, Juan Reinaldo Pérez Pardo; el secretario general, Carlos del Pino Muñoz; y el entrenador de pitcheo y exlanzador Pedro Luis Lazo Iglesias. Los otros cinco nombres no fueron detallados en la nota.
La federación explicó que todos forman parte de la delegación con funciones específicas “establecidas por los organizadores para todos los países convocados”, relacionadas con la operatividad integral del equipo durante el torneo, cuya próxima edición tendrá sedes en territorio estadounidense.
Según la FCBS, las solicitudes de visado se presentaron con más de un mes de antelación. Washington fundamentó la negativa en la Sección 243(d) de su Ley de Inmigración y Nacionalidad. La entidad cubana rechazó ese argumento y aseguró que la decisión coloca a la delegación “en evidente desventaja”.
Qué implica la Sección 243(d) y por qué impacta a la delegación
La Sección 243(d) permite a Estados Unidos restringir visas a ciudadanos de países que, según sus autoridades, no cooperan en la aceptación de nacionales sujetos a deportación. Se trata de una herramienta migratoria, no deportiva.
El comunicado oficial calificó de “falso” que Cuba no coopere en materia migratoria y defendió que la medida desconoce compromisos inherentes a la organización de eventos internacionales.
El hecho de que la negativa incluya a los máximos directivos de la federación sugiere un análisis que va más allá del ámbito estrictamente deportivo. En Cuba, las federaciones nacionales mantienen vínculos orgánicos con el sistema estatal y el INDER, lo que puede influir en la evaluación que realizan las autoridades estadounidenses cuando revisan perfiles institucionales.
La ausencia del presidente y del secretario general limita la representación formal del organismo en un evento donde las decisiones administrativas, disciplinarias y logísticas requieren coordinación constante con los organizadores.
El caso de Pedro Luis Lazo
La inclusión de Pedro Luis Lazo Iglesias en el listado llamó la atención. Lazo no ocupa un cargo administrativo; integra el cuerpo técnico como entrenador de pitcheo y figura histórica del béisbol cubano.
Hasta el momento, no existe evidencia pública que vincule la negativa a declaraciones políticas específicas del exlanzador. La tramitación colectiva de visados para delegaciones oficiales puede haber influido en el resultado, si las autoridades estadounidenses evaluaron el grupo bajo un mismo criterio.
Otra posibilidad radica en la categoría de visado utilizada. Si el trámite se gestionó como parte de una delegación oficial vinculada a una entidad estatal, el análisis migratorio pudo extenderse a todos los miembros incluidos bajo esa condición.
El contexto bilateral también pesa. Cuba permanece en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo y las tensiones migratorias han marcado la agenda entre ambos gobiernos en los últimos años. Ese escenario aumenta el escrutinio sobre funcionarios y representantes de instituciones públicas.
En las redes sociales, las reacciones se dividieron. Algunos usuarios cuestionaron la presencia de directivos en la delegación. “Exceptuando a Lazo, los demás iban a pasear”, escribió G. Deivy. Otros defendieron la necesidad de una estructura completa para enfrentar un torneo de esa magnitud.
La FCBS informó que analizará cómo proceder ante esta situación e informará oportunamente.













