¿Informatización o ineficiencia? Un cliente de Correos de Cuba denuncia que su paquete certificado lleva 6 meses sin llegar. Conoce los detalles de esta polémica que pone en duda la modernización del sistema postal en la isla.
Un envío nacional que acumula seis meses sin entrega
La demora de un paquete certificado enviado dentro de Cuba vuelve a poner bajo cuestionamiento la calidad del servicio postal estatal. Un cliente denunció públicamente que un envío despachado desde Holguín hacia Matanzas aún no llega a su destino después de seis meses, pese a varios reclamos formales ante la empresa.
El caso salió a la luz en la página oficial del Grupo Empresarial Correos de Cuba, donde el usuario relató su experiencia. Según explicó, el paquete fue enviado el 28 de agosto mediante correo certificado y mostró su número de seguimiento.
“Hace 6 meses envié un paquete certificado de Holguín a Matanzas y aún hoy no se entrega. Llevo ya cuatro reclamos y nadie me informa dónde está el paquete”, escribió Soto en la sección de comentarios de la publicación institucional.
El cliente asegura que contactó distintos canales de atención sin obtener respuestas. Incluso mencionó que escribió a instancias de atención a la población y a directivos provinciales del sistema postal.
“Hoy día en Cuba existe mucha indolencia y falta de compromiso en el trabajo”, afirmó el usuario en su comentario público.
La respuesta institucional llegó desde la propia cuenta del Grupo Empresarial Correos de Cuba, que ofreció disculpas por la situación y recomendó utilizar los canales oficiales de atención al cliente para recibir información.
Sin embargo, Soto respondió que ya había seguido esos procedimientos sin resultados. “Ya he hecho cuatro reclamos por los canales establecidos y aún no me dan respuesta en seis meses”, insistió.
Correos de Cuba defiende su modernización mientras persisten quejas
El intercambio ocurrió en una publicación donde la empresa estatal defendía su proceso de transformación tecnológica y aseguraba que el sistema postal cubano ha dejado atrás el modelo tradicional.
Según explicó la entidad, más del 90 % de sus unidades están informatizadas mediante el Sistema Integrado Postal (SIP), una plataforma que permite registrar y monitorear operaciones de envío y otros servicios.
La organización también señaló avances en comercio electrónico, pagos digitales mediante Transfermóvil y EnZona, así como proyectos para automatizar el procesamiento de paquetería internacional.
A pesar de esos anuncios, varios usuarios cuestionaron la realidad del servicio. En los comentarios del mismo post, algunos lectores señalaron retrasos en la entrega de envíos y criticaron la gestión del sistema postal. “Pueden informatizar todo el sistema, pero si siguen entregando los paquetes tan atrasados no hacen nada”, escribió A. R., otro participante en el debate digital.
Otro usuario, identificado como M. V., comentó que el servicio podría mejorar si incorporara mayor eficiencia operativa. Mientras tanto, desde la Empresa de Correos de Holguín solicitaron al cliente afectado una vía de contacto para revisar el caso específico y ofrecer información sobre el estado del envío.
Este caso no es un hecho aislado, sino el síntoma de una brecha que parece no cerrarse: mientras Correos de Cuba presume de sistemas informatizados y pagos digitales, historias como la de este envío entre Holguín y Matanzas nos recuerdan que, sin una gestión humana eficiente y compromiso real, la tecnología no sirve de nada. Al final del día, lo que el usuario busca es la certeza de que sus pertenencias llegarán a tiempo a su destino.













