Donald Trump volvió a referirse a Cuba con una frase que puede marcar el tono de los próximos movimientos de Washington.
El presidente de Estados Unidos aseguró que ve posible una salida para la isla, incluso si no ocurre un cambio inmediato en el poder.
Trump habla de un posible acuerdo con La Habana
Desde las obras de remodelación del ala este de la Casa Blanca, Trump respondió este martes a una pregunta sobre Cuba y dejó abierta la puerta a un entendimiento diplomático.
Ante la consulta de si cree viable un acuerdo con La Habana, contestó: «Con Cuba, creo que sí. Sí, creo que sí».
El mandatario también elogió a la comunidad cubanoamericana. La describió como un grupo de «personas increíbles» que ha sufrido pérdidas familiares y ha logrado salir adelante en Estados Unidos.
«Estoy muy, muy dispuesto a ayudarlos. Creo que obtuve el 97% de ese voto. Quiero ayudarlos ahora. Tienen familiares en Cuba. Han sido tratados muy, muy mal», declaró.
«Puedo hacerlo, cambien o no el régimen»
La frase más directa llegó cuando un periodista le preguntó si podía lograr una solución sin cambiar el régimen en Cuba.
Trump respondió: «Bueno, no sé lo de cambiar el régimen. Puedo hacerlo, cambien o no el régimen. Ya sabes, ha sido un régimen duro. Han matado a mucha gente. Pero es un país que realmente necesita ayuda. No tiene nada. No pueden encender las luces. No pueden comer. No queremos ver eso».
Sus declaraciones coinciden con una etapa de contactos y presiones entre ambos países.
El 14 de mayo, el director de la CIA, John Ratcliffe, visitó La Habana. Se trató del contacto directo de más alto nivel en territorio cubano desde 2016.
Según la información divulgada, trasladó al gobierno cubano que el país «ya no puede servir como plataforma para que los adversarios avancen agendas hostiles en nuestro hemisferio».
Washington combina presión y señales diplomáticas
Tras esa visita, Trump escribió en Truth Social: «Cuba pide ayuda, ¡y vamos a hablar!». También añadió que el régimen tendrá que «venir a nosotros».
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, confirmó que comenzó «un proceso de intercambios» con Washington. Aun así, dejó claro que existen límites y que no se negociará la soberanía.
En paralelo, la revista Politico reveló que la administración Trump estudia opciones militares contra Cuba. Entre ellas figuran ataques aéreos puntuales y una posible invasión terrestre.
Un funcionario de la Casa Blanca aclaró que estos escenarios no implican una decisión tomada.
Rubio duda de un cambio con el actual liderazgo
El secretario de Estado, Marco Rubio, expresó dudas sobre la posibilidad de cambios reales.
«No creo que vaya a suceder. No creo que podamos cambiar la trayectoria de Cuba mientras estas personas estén a cargo», afirmó en Fox News.
El contexto interno de la isla también influye en este escenario.
La ONU advirtió en abril que la crisis energética en Cuba tiene un impacto «sistémico y cada vez mayor». Además, ajustó su plan de ayuda para asistir a unos 2 millones de personas en 63 municipios de 8 provincias.
Cuba ha registrado al menos 4 apagones masivos en 4 meses. Uno de los más graves ocurrió el 22 de marzo, cuando colapsó el Sistema Eléctrico Nacional.
Nuevos cargos contra Raúl Castro aumentan la presión
A este panorama se suma un nuevo movimiento judicial desde Estados Unidos.
El Departamento de Justicia prevé anunciar una acusación penal federal contra Raúl Castro, de 94 años, por el derribo de avionetas de Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996.
Esta decisión añadiría presión sobre la cúpula histórica del poder en Cuba, justo cuando Trump insiste en que está dispuesto a negociar.















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