Arrestan en Florida a presunta banda, con varios cubanos, que robó miles de dólares con tarjetas clonadas para fraude con food stamps.
La Policía de Orlando desmanteló una red de fraude organizado integrada presuntamente por cubanos, acusada de clonar tarjetas de beneficios alimentarios y robar fondos federales destinados a familias vulnerables en Florida. Las autoridades investigan al grupo por cometer decenas de fraudes entre octubre de 2025 y abril de 2026, afectando a unas 30 víctimas en el área metropolitana de Orlando.
Según informes policiales citados por medios locales, cinco personas fueron identificadas como integrantes de la organización: Carlos Rubén Gómez Jiménez, Maite Lázara Mesa Labrada, Carlos Luis Díaz Jiménez, Enrique González y Luis González Domínguez.
Hasta el momento, tres de ellos fueron arrestados y recluidos en la cárcel del condado Orange el pasado 14 de mayo.
Los acusados enfrentan múltiples cargos graves relacionados con crimen organizado, conspiración bajo la ley RICO, robo de identidad, falsificación de documentos de asistencia pública, tráfico de propiedad robada y esquema organizado para defraudar.
De acuerdo con la investigación, la banda utilizaba dispositivos de skimming para copiar información de tarjetas EBT (Transferencia Electrónica de Beneficios), vinculadas al programa SNAP de asistencia alimentaria en Estados Unidos, conocido popularmente como food stamps.
El modus operandi consistía en clonar los datos de las tarjetas reales y fabricar copias falsas para realizar compras fraudulentas. Antes de efectuar adquisiciones mayores, los sospechosos hacían pequeñas transacciones, principalmente comprando botellas de agua en tiendas Wawa, con el objetivo de comprobar si las tarjetas funcionaban y verificar el saldo disponible.
Una vez confirmado el acceso a los fondos, realizaban compras masivas de bebidas energéticas, café y otros productos en supermercados Walmart y comercios de la zona, vaciando completamente las cuentas de las víctimas. Las operaciones quedaron registradas en cámaras de vigilancia, según los documentos oficiales consultados por la prensa.
Las autoridades estiman que el grupo ejecutó al menos 46 acciones fraudulentas y logró sustraer aproximadamente 5,180 dólares en beneficios federales. Posteriormente, la mercancía era almacenada en unidades de depósito y revendida en almacenes de alimentos y bebidas para obtener ganancias ilícitas.
Los detectives identificaron a Carlos Luis Díaz Jiménez, de 50 años, como el supuesto líder de la operación. Según el informe policial, era el encargado de distribuir los perfiles clonados de las tarjetas, coordinar el acceso a los almacenes y manejar la red de distribución de productos adquiridos fraudulentamente.
Además, las autoridades revelaron que Díaz Jiménez había sido investigado previamente en 2018 por posesión de dispositivos de clonación y tarjetas robadas en el condado de Seminole.
El caso vuelve a poner en alerta a las autoridades de Florida sobre el aumento de delitos relacionados con fraude electrónico y clonación de tarjetas EBT, una modalidad criminal que afecta directamente a beneficiarios de programas de asistencia social en Estados Unidos.














