Un buque cargado con petróleo ruso fue alcanzado en plena ruta hacia el Mediterráneo. El incidente ocurrió cerca del Bósforo y movilizó a las autoridades turcas. La tripulación resultó ilesa.
Explosión en plena madrugada
Un petrolero propiedad de una empresa turca fue atacado este jueves en el mar Negro. El hecho ocurrió a unas quince millas del estrecho del Bósforo, según confirmó el Ministerio de Transporte de Turquía.
«Un petrolero de bandera extranjera y propiedad turca, cargado con crudo en Rusia, sufrió una explosión en su sala de máquinas pasada la medianoche», explicó el ministro Abdulkadir Uraloğlu.
El buque, identificado como Altura, transportaba unas 140.000 toneladas de petróleo. Había zarpado desde el puerto ruso de Novorosíisk poco antes del incidente.
Ataque dirigido a inutilizar el buque
Las primeras informaciones apuntaban al uso de drones. Sin embargo, el ministro señaló después que no se trató de un ataque aéreo.
Según detalló, la explosión impactó directamente en la sala de máquinas. El objetivo habría sido dejar la embarcación completamente inoperativa.
La emisora NTV indicó que el ataque se produjo tras la medianoche. También citó al capitán del barco, quien aseguró que la nave no corre riesgo de hundimiento.
Un petrolero turco cargado de crudo ruso es atacado en el mar Negro.
La embarcación ha estado sometida a las sanciones de Estados Unidos y Europa, que intentan que Rusia no financie su ataque a Ucrania con la venta de petróleohttps://t.co/xin10tZge2
— El Confidencial (@elconfidencial) March 26, 2026
Tripulación a salvo y respuesta inmediata
A bordo viajaban 27 tripulantes, todos de nacionalidad turca. Ninguno resultó herido.
Tras recibir la señal de auxilio, el servicio de guardacostas de Turquía desplegó varios buques en la zona para asistir a la embarcación.
Las autoridades siguen evaluando los daños y las circunstancias del ataque.
Un buque vinculado a la “flota fantasma”
El Altura había estado bajo sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea. Estas medidas buscan limitar los ingresos energéticos de Rusia en el contexto de la guerra en Ucrania.
El barco operó durante años con el nombre Beşiktaş Dardanelles. En 2024 fue adquirido por una empresa panameña. Meses después, en noviembre, pasó a manos de la naviera Pergamon Shipping, con sede en Estambul, que lo rebautizó.
Este tipo de embarcaciones forma parte de la llamada “flota fantasma”. Se trata de buques antiguos que operan con registros poco claros para esquivar sanciones internacionales.








