Un grupo de activistas que viajaba desde Cuba fue retenido al llegar al Aeropuerto Internacional de Miami. Varios denunciaron interrogatorios y la incautación de sus teléfonos y computadoras. El incidente ha despertado críticas entre los participantes.
Retenciones al regresar de Cuba
Al menos 20 integrantes del “Convoy Nuestra América” fueron detenidos el miércoles en Miami. Formaban parte de una misión con más de 100 personas.
El grupo viajó a Cuba para entregar ayuda y manifestarse contra las políticas de Estados Unidos hacia la isla. La iniciativa contó con el apoyo de organizaciones como CodePink y la Internacional Progresista.
Según los participantes, los interrogatorios afectaron solo a quienes regresaron en vuelos comerciales. La mayoría volvió antes en un chárter sin problemas.
Dispositivos incautados y críticas
El Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza confiscó al menos 18 dispositivos electrónicos, entre teléfonos y computadoras portátiles. La agencia no respondió a las solicitudes de comentarios.
Varios activistas calificaron lo ocurrido como excesivo. Olivia DiNucci, coordinadora de CodePink en Washington, declaró: “Han puesto la mira en los activistas; me han señalado a mí en particular, por lo que no me sorprendió. Pero, aun así, resulta sumamente invasivo y constituye una vulneración total de la privacidad”.
Algunos lograron recuperar sus equipos, pero otros esperan recibirlos por correo en los próximos días.
Caroline Kingsbury, enfermera en Nueva York, también criticó la actuación. “Fue un acto indebido y realmente sentí que violaron mi privacidad”, dijo. “Como si hubieran invadido mi espacio y husmeado en mis asuntos personales”.
Motivaciones y reacciones
Los participantes creen que fueron seleccionados por razones políticas. Aseguran que su viaje combinaba ayuda humanitaria con una postura crítica hacia las medidas de Washington.
El convoy afirmó haber entregado más de 6.300 libras de ayuda en Cuba. Algunos llevaron suministros adicionales en su equipaje personal.
La iniciativa provocó rechazo en sectores conservadores de Miami. La congresista María Elvira Salazar acusó a los organizadores de respaldar al gobierno cubano y de ignorar la situación de los presos políticos y la represión.
Testimonios de los organizadores
Leonardo Flores, portavoz de CodePink, también fue interrogado. Contó que escuchó a agentes bromear antes de los controles.
“Me indigna que nos hayan hecho esto, pero era de esperar”, afirmó. “El hecho de que me confiscaran el teléfono y la computadora portátil, sinceramente, valió la pena; pues logré entregar no solo las 6,300 libras de ayuda humanitaria que trajimos, sino que mi compañero y yo transportamos más de 100 libras adicionales en nuestro propio equipaje, y sabemos que eso sirvió de ayuda para el pueblo cubano”.











