Periodista Mario J. Penton recibió y publicó una denuncia sobre el pan de la libreta y venta en bodega en Cuba: pequeño y de mala calidad.
El periodista Mario J. Penton, radicado en Miami, evidenció en X este 30 de marzo de 2026 la situación crítica del pan distribuido en las bodegas de Cuba.
A través de sus redes sociales, Penton compartió imágenes del pan de la Panadería de La Lisa, describiéndolo como “torticas arrugadas” de tamaño reducido y apariencia poco apta para el consumo, especialmente de los niños.
El pan de la bodega en Cuba es un producto racionado que se vende mediante la libreta de abastecimiento a 75 centavos por persona.
Sin embargo, la calidad ha ido disminuyendo con los años, y muchos ciudadanos consideran que el producto ya no cumple con estándares mínimos de consumo.
Los cubanos recurren cada vez más a panaderías privadas o Mipymes que importan harina y venden pan de mejor calidad, a menudo en dólares o en restaurantes, dejando a la libreta como la única opción accesible para la mayoría.
Usuarios en redes sociales, como Enrique Padrón y Eteroly, han destacado la indignación por la calidad del pan. Algunos señalan que, dada su apariencia aplanada y dura, no debería ser consumido, reflejando una problemática que afecta tanto la dieta diaria como la percepción de seguridad alimentaria.
En medio de esta crisis actual, el Gobierno anunció la compra de harina importada a Mipymes privadas, lo que encareció el pan de venta libre.
Según los informes, se planea producir panes de 120 gramos a 65 CUP y galletas limitadas a un paquete por núcleo a 850 CUP.
En un país donde el salario mínimo es de 2.100 CUP y la pensión básica de 1.528 CUP, estos precios resultan inaccesibles para gran parte de la población, generando críticas sobre la efectividad de las políticas de seguridad alimentaria.
La denuncia de Mario J. Penton pone en evidencia no solo el bajo tamaño y calidad del pan de la bodega, sino también la frustración creciente de los cubanos ante un producto básico que se ha convertido en símbolo de la falta de abastecimiento adecuado y de un sistema que no garantiza los alimentos esenciales.










