El Banco Popular de Ahorro admitió que no puede pagar dólares en efectivo a varios clientes por la falta de monedas libremente convertibles.
La explicación llegó en una respuesta oficial publicada por Juventud Rebelde y vuelve a poner sobre la mesa la crisis de liquidez que golpea al sistema bancario cubano.
El caso salió a la luz tras la queja de un ciudadano que reclamó el cobro de una ayuda enviada desde Galicia. Su denuncia expuso una práctica que muchos cubanos conocen bien: el banco no entrega el dinero en efectivo y empuja al cliente a aceptar alternativas que terminan perjudicándolo.
Una ayuda en euros que terminó bloqueada
Raúl Viso Zurita, con nacionalidad cubana y española, denunció en enero que la sucursal 3372 del BPA, situada en Hacendado 26, en La Habana Vieja, no le permitió cobrar 170 dólares en efectivo. Ese dinero formaba parte de una ayuda de 325 euros concedida por la Xunta de Galicia.
Según relató, el banco lo citó para el 18 de diciembre de 2025 a las 12:30 p.m. para retirar el monto. Cuando llegó a la oficina, no había fondos disponibles. En lugar de entregarle el efectivo, la entidad le propuso depositar el dinero en una tarjeta Clásica.
«Me presenté en la sucursal bancaria y la gerente me expresó que no tenía dinero para pagarme; aunque pude conocer que en ese banco entró dinero (dólares), y no se me avisó», denunció el afectado.
Viso Zurita rechazó esa opción. También dejó clara su inconformidad con el trato recibido y con la imposición de un mecanismo que no había solicitado.
«Me están obligando a depositar los dólares en la tarjeta Clásica en contra de mi voluntad. Recibir dicha moneda en efectivo es un derecho que el Banco está violando con mi persona».
La explicación oficial del Banco Popular de Ahorro
La respuesta del BPA llegó firmada por Enma Marina Torres García, vicepresidenta de la entidad. El texto fue enviado a la redacción de Juventud Rebelde el 31 de marzo.
«La compleja situación financiera, económica y comercial que enfrenta el país, con incidencia directa en los bancos comerciales, ha provocado baja disponibilidad de las monedas libremente convertibles, que no permite dar una respuesta inmediata a la creciente demanda de los clientes», señaló la funcionaria.
La directiva explicó que a los beneficiarios de la Xunta de Galicia se les ofreció transferir el importe completo a la tarjeta Clásica, o al menos una parte, para su uso en establecimientos autorizados.
De acuerdo con la versión oficial, el 8 de febrero de 2026 se pagó el 50 % restante al existir disponibilidad de fondos. El banco aseguró además que el cliente quedó satisfecho con la atención recibida.
Una respuesta con vacíos
La explicación del BPA no despeja la principal duda del caso. El banco no aclaró por qué no avisó al cliente cuando sí dispuso de dólares, tal como él mismo denunció.
Tampoco respondió al malestar que genera la tarjeta Clásica entre muchos beneficiarios. Ese producto permite extraer solo pesos cubanos por cajeros, CADECA o sucursales, lo que reduce el valor real del dinero recibido.
En la práctica, el cliente pierde capacidad de compra. Esa diferencia pesa más en un contexto marcado por la devaluación del peso cubano y por la brecha entre la tasa oficial y el mercado informal.
Un problema que va más allá de un solo cliente
Lo ocurrido no parece un hecho aislado. Desde 2025 se acumulan reportes sobre bancos cubanos que retienen euros de ayudas españolas y fuerzan conversiones que perjudican a los beneficiarios.
La falta de divisas en el sistema financiero se ha vuelto más visible en el último año. Mientras el Estado no logra sostener una oferta estable de moneda fuerte, los clientes quedan atrapados entre restricciones bancarias, pagos parciales y soluciones que no resuelven el problema de fondo.
En ese escenario, cada vez más cubanos dependen de vías externas o del mercado informal para acceder a dólares o euros. La admisión del BPA confirma algo que ya muchos venían denunciando: en Cuba, tener derecho a cobrar divisas no garantiza poder recibirlas en efectivo.













