Nueva ley de Aduana en Cuba: más controles sobre viajeros, maletas y envíos

Nueva ley de Aduana en Cuba: más controles sobre viajeros, maletas y envíos

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Desde este martes, entrar o salir de Cuba supone pasar por una Aduana con más facultades y con un margen de actuación mucho mayor. El formulario online será más importante.

El cambio llega con el Decreto-Ley 108 de Aduanas, su reglamento y nueve resoluciones complementarias.

En conjunto, este paquete sustituye buena parte de la normativa anterior y redefine cómo se vigilan los equipajes, los envíos y las operaciones en frontera.

La nueva normativa no cambia de forma automática todo lo que un viajero puede llevar, pero sí refuerza la inspección, endurece los controles y da a la institución un peso más cercano al de los cuerpos de investigación.

¿Qué cambia desde ahora?

La reforma coloca más autoridad en manos de la Aduana General de la República. Entre otras facultades, puede crear o eliminar unidades aduaneras, autorizar regímenes especiales y decidir sobre mercancías retenidas, decomisadas o declaradas en abandono a favor del Estado.

Uno de los puntos más sensibles está en el alcance legal de sus actuaciones. La norma establece que, cuando la Aduana detecte hechos que apunten a una posible conducta delictiva, sus actuaciones tendrán validez dentro del proceso penal, siempre que cumplan las formalidades exigidas por la ley.

A eso se suma el tono político del texto. El artículo 12 fija como parte de su misión “garantizar la seguridad de la sociedad socialista”. Esa idea aparece varias veces en el decreto y deja claro que la vigilancia estatal pesa tanto como la función de control comercial.

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Veamos entonces ¿Qué cambia en aeropuertos, puertos y fronteras?

La nueva legislación convierte en regla varios mecanismos de inspección que antes ya existían en la práctica, pero ahora quedan más claramente respaldados por la ley. La Aduana podrá aplicar controles radiológicos a personas, equipajes, cargas y medios de transporte.

También quedan expresamente recogidas las inspecciones con unidades caninas, el uso de circuitos cerrados de televisión en recintos aduaneros y la inspección física de pasajeros, maletas, documentos y mercancías.

La norma incluso contempla interrogatorios y registros corporales, superficiales o profundos, cuando proceda y con autorización de la autoridad facultada. Es un punto que eleva de forma visible el alcance del control en frontera.

Además, quien se niegue a pasar la inspección puede enfrentarse a una consecuencia inmediata: la Aduana queda facultada para impedir el acceso a un salón estéril o el abordaje de un transporte internacional.

El formulario digital gana más importancia

Otro detalle práctico para los viajeros es el peso que adquiere la declaración digital. El reglamento dispone que los pasajeros que viajen a Cuba deben presentar desde origen el formulario en formato digital, y su llenado pasa a ser un requisito previo para abordar el vuelo.

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Si por una causa técnica esa información no está disponible al llegar al país, la Aduana podrá entregar el modelo impreso para completar el despacho. En los hechos, el control empieza antes del aterrizaje.

Lo que no cambia de inmediato en las maletas y los envíos

La nueva ley no modifica por sí sola las reglas conocidas para la importación no comercial que realizan las personas naturales. Es decir, no introduce de entrada un giro específico sobre el tratamiento de las maletas, los envíos personales o los efectos que ya están regulados por otras disposiciones.

Eso incluye el marco que en años recientes permitió flexibilizar la entrada de alimentos, aseo, medicamentos e insumos médicos, así como el tratamiento especial otorgado a las plantas eléctricas. Esas facilidades no nacen con el Decreto-Ley 108, aunque la nueva estructura aduanera sí deja a la institución con más herramientas para fiscalizar cómo se aplican.

También se mantiene la obligación de declarar mercancías sujetas a permisos o licencias. Si el viajero no presenta ese documento, la Aduana puede retener el producto y conceder un plazo para entregarlo.

Un paquete amplio que cambia el mapa aduanero

La entrada en vigor de esta reforma no se limita a un decreto. El paquete incluye el Reglamento del Decreto-Ley 108 y resoluciones sobre control de mercancías, desaduanamiento, depósito temporal, abandono de bienes, operador económico autorizado y control sobre buques, aeronaves y operaciones de carga.

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En otras palabras, no se trata de un ajuste menor. Es una reorganización completa del sistema aduanero cubano, con más vigilancia tecnológica, más centralización y más capacidad para intervenir sobre viajeros, equipajes y mercancías.

Para quienes viajan a la Isla o reciben cargas desde el exterior, la señal es clara: la Aduana cubana entra en una nueva etapa, con controles más exhaustivos y con respaldo legal más fuerte para actuar en frontera.


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