¿Dólares o CUP? El drama de las madres cubanas ante los precios de Tiendas Caribe en Marealta, donde un champú de bebé cuesta lo mismo que una pensión.
La zona de Marealta, en 3ra y 70, Playa, se mantiene como el epicentro del consumo en divisas, pero esta semana la realidad del bolsillo cubano ha chocado de frente con las estanterías. La Cadena de Tiendas Caribe ha desplegado una oferta de productos de la marca Chicco y cervezas de importación con precios que, para el trabajador promedio, resultan inalcanzables.
Para una madre cubana, mantener la higiene de su hijo con la línea Baby Moments de Chicco es hoy un lujo de élite. Según los precios marcados en la tienda de Playa, un frasco de baño-shampoo se comercializa a 11.00 USD, mientras que el bálsamo corporal cuesta 8.15 USD. Con un salario mínimo estancado en los 2100 CUP y el dólar oficial rozando los 500 pesos, un solo producto de aseo infantil puede devorar el ingreso de todo un mes.
El conflicto de la moneda y la sombra de las MIPYMES
La situación ha generado muchas críticas en las redes sociales sobre la lógica de estas ventas. En otra promoción, pero de cerveza, usuarios como A. Valdés han cuestionado públicamente por qué productos de producción nacional, como la cerveza Cristal (que se oferta entre 0.75 y 0.85 USD junto a marcas como Heineken o Presidente), deben pagarse en una moneda que el Estado no utiliza para pagar salarios.
Además, la gestión estatal enfrenta la comparación directa con el sector privado. Fuentes como A. Javier señalan que en las MIPYMES se encuentran ofertas de bebidas que no superan los 0.50 USD, dejando a los Grandes Centros de Caribe en una posición de desventaja.
Para la familia cubana de a pie, la estampa en Marealta es el reflejo de una brecha económica que se ensancha: productos de primera necesidad para niños a precios de mercado internacional en una economía de salarios de supervivencia.












