Comerciantes en Cuba siguen rechazando los pagos por transferencia pese al impulso del Gobierno al comercio electrónico, incluso con inspectores presentes.
La negativa a aceptar transferencias electrónicas sigue generando malestar entre los consumidores cubanos. En una reciente feria agropecuaria celebrada en La Habana, numerosos compradores denunciaron que varios vendedores se negaban a recibir pagos digitales, a pesar de que esta modalidad está respaldada por las regulaciones oficiales y forma parte de la estrategia del Gobierno para impulsar la bancarización del país.
La situación quedó reflejada en un reportaje publicado por el medio oficialista Tribuna de La Habana, que reconoce las dificultades enfrentadas por los consumidores durante la feria agropecuaria del municipio Playa, donde las quejas por el rechazo a las transferencias fueron una constante.
Comerciantes alegan problemas técnicos para rechazar transferencias
Según el reportaje, varios vendedores justificaban su negativa con argumentos como la falta de batería en sus teléfonos móviles, problemas de conexión o la imposibilidad de comprobar si el dinero había sido recibido.
Entre las explicaciones más repetidas figuraban frases como «no tuve electricidad y no pude cargar el móvil», «la tarjeta no está asociada a mi número y no puedo verificar el pago» o «solo acepto una parte por transferencia y otra en efectivo».
Sin embargo, muchos clientes cuestionaron estas razones al comprobar que los propios comerciantes utilizaban sin dificultades básculas digitales, altavoces y otros equipos electrónicos durante la jornada.
Inspectores de la Dirección de Inspección Municipal (DIM), consultados durante la feria, recordaron que los establecimientos están obligados a aceptar tanto pagos en efectivo como mediante transferencia electrónica.
Asimismo, señalaron que también constituye una violación negarse a aceptar pagos digitales, cobrar precios diferentes según el método de pago o limitar el importe que puede abonarse mediante transferencia.
Tras la presencia de los inspectores, algunos vendedores comenzaron a aceptar nuevamente las operaciones electrónicas, mientras que otros encontraron rápidamente la forma de cargar sus teléfonos móviles para procesar los pagos.
Persisten las quejas por arbitrariedades en las ferias agropecuarias
El reportaje también recoge otras reclamaciones frecuentes de los consumidores durante la feria como las diferencias en el peso de los productos vendidos, las dificultades para comprobar el pesaje, el trato inadecuado hacia quienes pagan mediante transferencia o la falta de control sobre algunos comerciantes.
A ello se suma el descontento por los elevados precios y la calidad de algunos alimentos comercializados.
Desde 2023, el Gobierno cubano impulsa el uso obligatorio de los pagos electrónicos como parte del proceso de bancarización, argumentando que permitirá reducir el uso del efectivo y mejorar el control financiero.
No obstante, en la práctica continúan siendo frecuentes las denuncias de clientes que aseguran que muchos comercios privados y estatales rechazan las transferencias o las aceptan únicamente bajo determinadas condiciones, especialmente en mercados agropecuarios y pequeños negocios.
La falta de conectividad, los apagones y los problemas tecnológicos son algunas de las razones más citadas por los vendedores, aunque las autoridades insisten en que estas circunstancias no justifican el incumplimiento de las normas vigentes.
El propio artículo oficialista concluye que las ferias agropecuarias deberían facilitar el acceso de la población a los alimentos y no convertirse en un escenario donde los ciudadanos deban enfrentarse a múltiples obstáculos para realizar sus compras.
















