Un terremoto de magnitud 4,8 se registró este viernes por la mañana en aguas próximas a Gran Canaria. El movimiento fue percibido por vecinos de distintos puntos de la isla y generó numerosas llamadas de consulta a los servicios de emergencia.
El seísmo tuvo su epicentro en el mar, al norte de Gran Canaria, y fue localizado por el Instituto Geográfico Nacional. Los primeros datos sitúan el temblor a unos 30 kilómetros de profundidad.
El seísmo ocurrió a media mañana
El movimiento sísmico se produjo a las 09:50 horas de este 22 de mayo, según la información difundida por el Instituto Geográfico Nacional.
El epicentro quedó ubicado en una zona marítima al norte de la isla. Algunas informaciones iniciales lo situaron a unos 61 kilómetros de la costa.
El terremoto alcanzó una magnitud de 4,8 mbLg. Se trata de una intensidad relevante para el entorno canario, aunque los reportes iniciales no apuntan a daños personales ni materiales.
Fuentes del 112 recibieron llamadas de ciudadanos que querían confirmar qué había ocurrido. Muchos vecinos notaron la sacudida dentro de sus viviendas o centros de trabajo.

Municipios donde se sintió el temblor
El terremoto se percibió en numerosos puntos de Gran Canaria, sobre todo en zonas del norte y el este de la isla.
Entre las localidades mencionadas aparecen Las Palmas de Gran Canaria, Agaete, Arucas, Gáldar, Agüimes, Ingenio, San Mateo, Valleseco y Puerto de Las Nieves.
También se notificó percepción del seísmo en zonas como Tenteniguada, Temisas, El Carrizal, Becerril, Los Quintanas y Piso Firme.
La página del Instituto Geográfico Nacional recoge además avisos en Fuerteventura, especialmente en el oeste de la isla. Esto muestra que la sacudida no quedó limitada a un solo punto del archipiélago.
#terremoto 22/05/2026 08:50:20UTC ATLÁNTICO-CANARIAS mag=4.8 prof=30km cálculo revisado https://t.co/fbOuAOizwo
— IGN Sismología (@IGN_Sismologia) May 22, 2026
Intensidad débil, pero perceptible
Las intensidades comunicadas hasta el momento se mueven entre los niveles II y III de la Escala Macrosísmica Europea.
El nivel III corresponde a un temblor débil, aunque claramente apreciable por algunas personas dentro de edificios. En esos casos puede sentirse un balanceo ligero y pueden moverse objetos colgados.
Ese nivel no implica daños en estructuras o edificaciones. Aun así, la percepción del movimiento suele causar inquietud, sobre todo cuando ocurre en zonas pobladas.
Canarias no registra terremotos destructivos con frecuencia, pero sí mantiene actividad sísmica asociada a su origen volcánico y a su posición geológica.
Otro movimiento previo en la zona
Antes del terremoto de magnitud 4,8, se había registrado otro movimiento sísmico de menor intensidad.
Ese temblor ocurrió sobre las 09:15 horas, en la zona noroeste de Gran Canaria. Su magnitud fue de 2,1 y tuvo una profundidad aproximada de 4 kilómetros.
El dato añade contexto a la actividad detectada durante la mañana, aunque no implica por sí solo una evolución mayor.
Los organismos especializados mantienen la vigilancia permanente del archipiélago. El Instituto Geográfico Nacional actualiza sus registros cuando se producen nuevos movimientos.
El antecedente del terremoto de 1989
Canarias cuenta con antecedentes sísmicos relevantes. Uno de los más recordados ocurrió el 9 de mayo de 1989.
Aquel terremoto tuvo una magnitud aproximada de 5,2 y su epicentro se localizó en el mar, entre Tenerife y Gran Canaria.
La zona estaba próxima al llamado Volcán de Enmedio, una estructura submarina situada entre ambas islas. El seísmo ocurrió de madrugada y despertó a muchos vecinos.
En Tenerife se sintió con especial fuerza, aunque también se percibió en Gran Canaria. Muchas personas salieron a la calle por temor a nuevas sacudidas.
Sin daños comunicados por ahora
Hasta el momento no han trascendido daños personales ni materiales vinculados al terremoto registrado este viernes.
Las autoridades y organismos técnicos continúan pendientes de la evolución de la actividad sísmica en la zona. También se mantienen los canales habituales para recoger reportes de percepción ciudadana.
El temblor dejó una mañana de sobresaltos en Gran Canaria, pero los datos disponibles apuntan a un episodio sentido por la población sin consecuencias graves conocidas.













