El mercado informal del combustible en Cuba mantiene precios elevados para la gasolina especial, regular, motor y el diésel. Estos son los rangos de venta actualizados según monitoreo en redes sociales.
En medio de la persistente crisis energética y la escasez de combustible en la isla, el mercado informal continúa siendo una de las principales vías para adquirir gasolina y diésel en Cuba, aunque a precios muy superiores a los oficiales, aunque no existe la opción oficial prácticamente.
Según los rangos de ofertas publicados este domingo por el Toque, los combustibles mantienen valores elevados, reflejo de la limitada disponibilidad y de la fuerte demanda existente en el país.
Así están los precios del combustible en el mercado informal
Los precios varían según el tipo de combustible y la provincia, pero estos son los rangos registrados actualmente:
- Gasolina Especial (B-94): entre 3.000 y 4.000 pesos cubanos por litro, con un incremento del 2,9 % respecto a la jornada anterior.
- Gasolina Regular (B-90): entre 3.200 y 6.500 CUP por litro, convirtiéndose en uno de los combustibles con mayor dispersión de precios.
- Gasolina Motor (B-83): alrededor de 3.250 CUP por litro.
- Diésel o petróleo: entre 1.300 y 3.000 CUP por litro, dependiendo de la disponibilidad y la zona del país.
El comportamiento del mercado informal continúa marcado por la falta de abastecimiento en los servicentros estatales, donde las largas colas y la disponibilidad limitada obligan a muchos conductores a recurrir a la compra entre particulares.
La crisis de combustible también ha provocado una reducción del transporte público y privado en numerosas provincias, además de afectar la distribución de alimentos y otros servicios esenciales.
Un mercado con precios muy variables
Uno de los aspectos que más llama la atención es la amplia diferencia entre las ofertas, especialmente en la gasolina regular, cuyo precio puede duplicarse dependiendo del vendedor y de la provincia donde se comercialice.
Expertos señalan que factores como la disponibilidad local, la demanda y la frecuencia de llegada de combustible al país influyen directamente en estas variaciones.
Mientras la crisis energética persiste, el mercado informal continúa siendo el principal termómetro del valor real del combustible para miles de cubanos que dependen de él para trabajar, trasladarse o mantener en funcionamiento pequeños negocios.















