Florida registra al menos 46 casos de ciclosporiasis dentro de un brote que afecta a numerosos estados del país. La enfermedad causa diarrea intensa y puede prolongarse durante varias semanas sin tratamiento.
Las autoridades sanitarias todavía investigan el origen de los contagios. Hasta ahora, no han identificado un alimento específico como responsable del brote.
¿Qué es la ciclosporiasis?
La ciclosporiasis es una infección intestinal provocada por el parásito Cyclospora cayetanensis. Las personas pueden enfermar al consumir alimentos o agua contaminados.
La transmisión directa entre personas resulta poco probable. El parásito necesita permanecer un tiempo en el ambiente antes de adquirir capacidad infecciosa.
Los brotes suelen relacionarse con productos frescos consumidos crudos. Entre los alimentos investigados en episodios anteriores figuran hierbas, frutas, lechugas y mezclas de ensalada.
Florida suma decenas de casos
Los reportes disponibles sitúan en 46 la cantidad de casos detectados en Florida durante el actual repunte. El estado aparece entre los territorios con contagios confirmados.
El brote también alcanza a otras zonas de Estados Unidos. Más de 30 estados han informado enfermos mientras las autoridades amplían las investigaciones.
Michigan concentra la mayor cantidad de casos. Otros estados también muestran aumentos importantes durante las últimas semanas.
Los expertos advierten que las cifras reales pueden ser superiores. Muchas personas no acuden al médico o no reciben la prueba específica necesaria.
¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?
El síntoma principal es una diarrea acuosa que puede aparecer de forma intensa. También pueden presentarse cólicos, náuseas, cansancio, pérdida del apetito y disminución de peso.
Algunos pacientes sufren inflamación abdominal, gases, vómitos o fiebre leve. Los síntomas pueden comenzar entre dos días y dos semanas después del contagio.
La enfermedad puede mejorar y regresar si no recibe tratamiento. En ciertos casos, las molestias duran más de un mes.
Las personas mayores, los niños pequeños y quienes tienen las defensas bajas deben vigilar cualquier empeoramiento. La deshidratación representa una de las principales preocupaciones.
¿Cómo reducir el riesgo de contagio?
Las autoridades recomiendan lavar bien las manos antes de preparar o consumir alimentos. También conviene limpiar cuchillos, tablas y superficies de cocina.
Las frutas, verduras y hierbas frescas deben enjuagarse cuidadosamente. Sin embargo, el lavado no garantiza eliminar por completo el parásito.
Cocinar los vegetales reduce el riesgo. También se aconseja mantener los productos refrigerados y evitar la contaminación cruzada en la cocina.
Quienes presenten diarrea persistente deben consultar a un profesional sanitario. El diagnóstico requiere una prueba específica y el tratamiento suele incluir antibióticos.
Hasta el momento no se han informado muertes relacionadas con este brote. Las investigaciones continúan para determinar si existe una fuente común de contaminación.
















