Trump multiplica su fortuna mientras millones de estadounidenses recortan hasta la comida, con los precios mas.
Donald Trump ha incrementado su riqueza desde que regresó a la Casa Blanca, impulsado principalmente por negocios vinculados con criptomonedas.
Al mismo tiempo, millones de estadounidenses comparan precios, reducen sus compras y buscan ayuda para poder alimentar a sus familias.
No existe una relación directa demostrada entre ambos fenómenos. Sin embargo, el contraste alimenta el debate sobre riqueza, poder político y costo de vida.
Las criptomonedas cambian el origen de la fortuna de Trump
Durante décadas, la imagen empresarial de Trump estuvo ligada a hoteles, campos de golf, edificios y licencias comerciales.
Esa situación cambió después de las elecciones de 2024. Las criptomonedas pasaron a ocupar un lugar central dentro de los negocios familiares.
La declaración financiera correspondiente a 2025 refleja más de 1.400 millones de dólares procedentes de proyectos relacionados con activos digitales.
Casi 800 millones llegaron mediante World Liberty Financial, empresa impulsada por Trump y sus hijos. El dinero incluye ventas de tokens y participaciones.
La Oficina de Ética Gubernamental publicó el documento certificado el 30 de junio de 2026. Sus numerosas páginas detallan ingresos, inversiones y participaciones empresariales.
La memecoin $TRUMP también produjo cientos de millones de dólares para las empresas vinculadas con la familia presidencial.
Trump lanzó el activo digital tres días antes de asumir nuevamente la presidencia. Su precio subió con rapidez y después perdió alrededor del 97%.
Una investigación de Reuters calculó que la moneda generó unos 616 millones de dólares para la familia Trump.
Los compradores, por su parte, acumulaban pérdidas superiores a 700 millones de dólares hasta finales de abril de 2026.
La familia Trump obtuvo miles de millones con activos digitales
Reuters estima que los negocios criptográficos generaron al menos 2.300 millones de dólares para la familia desde el regreso de Trump al poder.
Más de un millón de inversionistas registraban pérdidas conjuntas por una cantidad similar, según el análisis de operaciones y documentos empresariales.
World Liberty Financial habría transferido más de 1.600 millones de dólares a entidades relacionadas con la familia.
La mayor parte llegó mediante ventas de tokens y acuerdos que garantizaban a los Trump una elevada proporción de los ingresos.
Mientras promocionaban estos proyectos, los administradores del patrimonio presidencial trasladaron parte del dinero hacia acciones y bonos.
Las inversiones tradicionales de Trump crecieron al menos cuatro veces durante 2025. Su valor oscilaba entre 703 millones y 2.600 millones de dólares.
La Casa Blanca sostiene que instituciones independientes administran esos activos y que el presidente no participa directamente en las decisiones financieras.
Los alimentos cuestan un 33% más que en 2019
El crecimiento de la fortuna presidencial coincide con un periodo complicado para numerosos hogares estadounidenses.
El precio de los alimentos consumidos en casa aumentó un 33% desde comienzos de 2019.
Se trata del mayor incremento registrado durante un periodo comparable en aproximadamente medio siglo, según datos gubernamentales analizados por Associated Press.
La carne de res refleja con claridad esta presión. Una libra de carne molida alcanzó los 6,82 dólares durante junio de 2026.
Ese precio representa un aumento del 79% frente a comienzos de 2019, según la Oficina de Estadísticas Laborales.
Muchas familias han sustituido la carne por pollo, embutidos y productos más económicos.
Otras organizan sus comidas según los descuentos disponibles, utilizan cupones digitales o visitan diferentes supermercados antes de comprar.
También creció la dependencia de bancos de alimentos y programas como SNAP. Algunos hogares eliminan galletas, productos frescos o alimentos considerados innecesarios.
Familias que cambian sus menús para poder llegar a fin de mes
En Texas, una familia dejó de comprar carne fresca porque su presupuesto ya no permite asumir ese gasto.
En Massachusetts, algunos consumidores preparan sus menús semanales según las ofertas publicadas por los supermercados.
En San Francisco, familias con niños combinan la ayuda de SNAP con productos procedentes de bancos de alimentos.
En Hawái, los altos costes del transporte marítimo encarecen tanto los productos importados como numerosos alimentos cultivados localmente.
La inflación alimentaria responde a varios factores. Entre ellos aparecen problemas climáticos, conflictos internacionales, costes energéticos y alteraciones en las cadenas de suministro.
También influyen la reducción del ganado disponible, las sequías y el aumento de los gastos relacionados con piensos y combustibles.
El Congreso debate límites para los negocios criptográficos
El crecimiento de los negocios digitales presidenciales ha intensificado las acusaciones sobre posibles conflictos de interés.
El Senado estudia disposiciones dentro de la CLARITY Act para limitar determinadas actividades criptográficas de funcionarios y sus familiares.
La propuesta impediría que altos cargos y sus cónyuges emitieran, patrocinaran o promocionaran ciertos activos digitales durante el mandato.
Organizaciones de transparencia consideran que el texto todavía contiene vacíos. Esos espacios permitirían conservar participaciones, licencias y acuerdos previos de reparto de ingresos.
Mientras Washington discute esas restricciones, los precios continúan condicionando las decisiones diarias de millones de personas.
Para muchas familias, la prioridad ya no consiste en elegir qué desean comer. Consiste en comprar únicamente aquello que pueden pagar.

















