Importar determinados equipos para el campo cubano tendrá una vía diferente con las nuevas normas publicadas en la Gaceta Oficial. La medida abre posibilidades para personas naturales, empresas y otros actores económicos.
El cambio aparece en el Decreto-Ley 125/2026, dedicado a la mecanización, el riego, el drenaje agrícola y el abasto de agua. Una de sus novedades permite importar maquinarias no certificadas, aunque no de forma automática.
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La norma amplía el concepto de equipos agropecuarios. Incluye expresamente motocultores, motoazadas y minitractores de hasta 20 caballos de fuerza.
Esto resulta relevante para pequeños productores y proyectos que no necesitan tractores de gran tamaño. También amplía el rango de tecnologías reconocidas dentro de la actividad agropecuaria.
Según el reporte de Granma sobre las nuevas regulaciones, personas naturales y jurídicas podrán importar maquinaria no certificada bajo un procedimiento previo.
No basta con comprar el equipo en el exterior
Que una maquinaria no esté certificada no significa que pueda entrar al país sin revisión técnica. Antes será necesario solicitar un dictamen del Instituto de Investigación de Ingeniería.
Ese análisis determinará si el equipo cumple las condiciones exigidas para su utilización. La nueva vía elimina una barrera absoluta, pero mantiene controles técnicos.
Para quienes compran maquinaria fuera de Cuba, este punto será determinante. Antes de cerrar una operación conviene verificar las características del equipo y el procedimiento requerido para obtener el dictamen.
Privados podrán prestar más servicios
El Decreto-Ley también reconoce que las formas de gestión no estatal puedan prestar servicios vinculados con maquinaria, riego y asistencia técnica.
Esos servicios podrán dirigirse tanto a entidades estatales como no estatales. La medida amplía las posibilidades comerciales alrededor de la producción agrícola, más allá de la propiedad de la maquinaria.
La regulación también faculta a distintos actores económicos para fabricar equipos, partes, piezas y accesorios en Cuba. El objetivo declarado es favorecer la sustitución de importaciones.
Una apertura que puede interesar a productores y familiares en el exterior
Muchos equipos agrícolas llegan a Cuba mediante compras financiadas desde el exterior. La nueva norma puede ampliar las opciones, especialmente para maquinaria pequeña y especializada.
No obstante, cada importación seguirá sujeta a las reglas aduaneras, técnicas y comerciales aplicables. El Decreto-Ley no elimina esos controles ni garantiza la autorización de cualquier equipo.
La disposición forma parte de un paquete de 19 normas que modifica buena parte del marco jurídico del sector agropecuario cubano.
















