Cuba sufrió su sexto colapso eléctrico de 2026. Los kits solares para reducir la dependencia del SEN cuestan entre 1.200 y 5.300 dólares.
En Cuba ya no basta con esperar a que “pongan la corriente”. El Sistema Electroenergético Nacional (SEN) puede colapsar, comenzar a recuperarse y volver a caer antes de completar el restablecimiento.
Eso ocurrió este lunes, cuando una nueva desconexión hizo retroceder parte de los avances logrados después del apagón nacional iniciado la noche del domingo. La Unión Eléctrica explicó que los eventos meteorológicos afectaron la red e incidieron directamente sobre las unidades generadoras que se encontraban funcionando.
La explicación provocó numerosas críticas. “Sopla una brisa y se convierte en un problema” y “ya hasta la lluvia tumba el SEN”, escribieron algunos usuarios en la página de la entidad. Otros cuestionaron que el sistema volviera a fallar cuando todavía no se había recuperado por completo.
El apagón del domingo fue el sexto colapso total registrado en Cuba durante 2026. Tres ocurrieron solamente en julio. La nueva caída durante el proceso de recuperación confirmó la vulnerabilidad de una red en la que cualquier avería adicional o problema meteorológico puede hacer retroceder el restablecimiento.
Cómo reducir la dependencia del SEN
Para las familias con acceso a divisas, la opción más completa para conservar algo de electricidad durante apagones prolongados es instalar un sistema con paneles solares, inversor y batería. Los paneles producen electricidad durante las horas de sol; el inversor la convierte en corriente utilizable dentro de la vivienda, mientras que la batería almacena energía para usarla durante la noche, cuando esté nublado o si vuelve a fallar el SEN.
Las ofertas disponibles en las redes sociales muestran que existen kits completos desde aproximadamente 1.200 dólares, aunque su capacidad es más limitada y solo permiten mantener determinados equipos durante los apagones.
El precio depende principalmente de la cantidad y potencia de los paneles, la capacidad de almacenamiento de la batería y la potencia del inversor. Estos componentes determinan cuántos aparatos pueden conectarse simultáneamente y durante cuánto tiempo.
Como referencia, un paquete con nueve paneles solares, una batería de 10 kWh y un inversor de 5 kW se promociona por alrededor de 3.000 dólares. Otros sistemas de mayor capacidad pueden alcanzar los 4.000 o 5.300 dólares.
Por eso, hablar simplemente de “un kit solar” puede resultar engañoso. Un sistema económico puede resolver la iluminación, la carga de teléfonos, ventiladores, televisores y algunos electrodomésticos. Mantener refrigeradores, bombas de agua o aires acondicionados exige más paneles, mayor almacenamiento y un inversor capaz de soportar esos consumos.
La energía solar permite reducir la dependencia de una red cada vez más inestable, pero no ofrece el mismo nivel de autonomía en todos los hogares. En la práctica, la cantidad de corriente disponible durante un apagón depende directamente del sistema que cada familia pueda pagar.
















