Los aeropuertos de Estados Unidos se han convertido en otro punto de localización para personas buscadas por las autoridades migratorias. Más de 1 200 arrestos realizados por ICE hasta comienzos de junio estuvieron vinculados con avisos de la Administración de Seguridad en el Transporte, según datos gubernamentales revisados por Reuters.
El mecanismo ha permitido identificar a viajeros con posibles infracciones migratorias cuando pasan por los controles aeroportuarios. La información forma parte de una estrategia más amplia de intercambio de datos entre agencias federales.
El dato resulta especialmente relevante porque algunos arrestados no tenían condenas penales y mantenían trámites migratorios pendientes.
Cómo aparecen los viajeros en el radar de ICE
Reuters informó que la TSA ha compartido avisos que permiten a ICE localizar a determinadas personas cuando viajan por aeropuertos estadounidenses.
Entre los casos mencionados aparecen extranjeros que habían excedido el tiempo autorizado de una visa. Algunos solicitaron posteriormente asilo o iniciaron procesos para obtener la residencia permanente mediante familiares estadounidenses.
Tener una solicitud migratoria pendiente no significa automáticamente que la persona esté protegida contra una detención. Tampoco significa que todo viajero con un trámite abierto vaya a ser arrestado.
Cada caso depende de su historial migratorio, órdenes previas, estatus vigente y procedimientos abiertos ante USCIS o los tribunales.
Más de 1 200 arrestos vinculados con avisos de la TSA
Los datos internos citados por Reuters indican que ICE realizó más de 1 200 arrestos a partir de información compartida por la TSA hasta comienzos de junio de 2026.
La cifra debe interpretarse dentro de un aumento mucho más amplio de la actividad de ICE. El Deportation Data Project, una iniciativa de investigadores de UCLA y UC Berkeley que obtiene información gubernamental mediante solicitudes de registros públicos, documentó un fuerte crecimiento de los arrestos durante el verano.
En julio, solo el 27% de los arrestos que terminaron en ingreso a detención correspondió a personas con condenas penales, según ese proyecto.
Un caso muestra por qué el tema preocupa
Reuters relató el caso de una pareja de 62 y 64 años detenida en el aeropuerto de Birmingham, Alabama, después de regresar de un viaje dentro de Estados Unidos.
La pareja había entrado con visas de turista en 2015 y permaneció en el país. No tenía antecedentes penales y contaba con permisos de trabajo, además de peticiones de residencia pendientes a través de un nieto ciudadano estadounidense adulto.
Su abogado presentó una demanda federal cuestionando la legalidad de la detención.
Ese ejemplo no establece una regla general, pero muestra que un proceso migratorio pendiente no elimina necesariamente el riesgo cuando existe una violación previa del estatus.
Viajar dentro de Estados Unidos no regulariza la situación migratoria
Un vuelo doméstico no es un control de entrada internacional. Sin embargo, pasar por un aeropuerto implica presentar identidad ante la TSA y quedar dentro de sistemas federales de verificación.
Por esa razón, una persona con una orden de deportación, una permanencia vencida u otra situación migratoria irregular debe valorar su caso con asesoría jurídica antes de viajar.
Para residentes permanentes, ciudadanos estadounidenses y personas con estatus válido, la existencia de este intercambio de información no significa que viajar en avión sea ilegal ni que ICE esté arrestando indiscriminadamente a pasajeros.
ICE también está arrestando mucho más fuera de los aeropuertos
El fenómeno aeroportuario ocurre mientras los arrestos migratorios aumentan en todo el país.
Reuters informó que ICE llegó a casi 51 000 arrestos en agosto, un máximo mensual dentro del actual periodo. El crecimiento se relaciona con mayor cooperación policial local, más personal y un uso más intenso de herramientas tecnológicas y bases de datos federales.
A pesar del aumento de las detenciones, las deportaciones no han crecido en la misma proporción. Muchas personas arrestadas tienen casos de asilo, solicitudes de residencia u otros procesos que impiden una expulsión inmediata.
Fuentes consultadas: Reuters y Deportation Data Project de UCLA y UC Berkeley.

















