Artemisa, Matanzas y Holguín establecieron un margen comercial del 30% en Cuba para productos esenciales, acompañado de inspecciones, multas y cierres de negocios.
Las medidas provinciales endurecen el control sobre los precios menos de dos meses después de que el Gobierno cubano eliminara varios topes nacionales. Las autoridades territoriales buscan frenar el encarecimiento de alimentos y artículos básicos.
Artemisa limita la ganancia en toda la cadena
La resolución de Artemisa entró en vigor el miércoles 12 de agosto. Su cumplimiento resulta obligatorio para comerciantes mayoristas y minoristas.
El margen comercial del 30% se calcula una sola vez sobre el costo total del producto. La disposición impide añadir otro porcentaje de ganancia durante las etapas posteriores de comercialización.
Con esa regla, las autoridades pretenden evitar que cada intermediario incorpore un nuevo margen y eleve el precio final. La medida forma parte de los controles contra prácticas consideradas especulativas.
Matanzas suma 60 multas y siete cierres
En Matanzas, un operativo iniciado el lunes 10 de agosto ya dejó 60 multas y el cierre de siete establecimientos. Las inspecciones abarcaron diferentes municipios de la provincia.
Entre las infracciones detectadas aparecen pesas sin certificación, falta de contratos laborales y errores en las pizarras informativas. También se registraron incumplimientos de los precios referenciales.
El operativo incluye verificaciones sobre los márgenes comerciales, los canales de pago digitales y las condiciones de venta. Noel Sánchez Roque, funcionario del gobierno matancero, consideró incluso elevado el límite aprobado.
“No se corresponde con el escenario internacional, donde estos márgenes no superan el 15%, pero hay que respetar lo aprobado por el país”, declaró.
Holguín incluye alimentos y productos de aseo
Holguín anunció una disposición similar para impedir que la ganancia supere el 30% en productos de primera necesidad. La provincia creó grupos de trabajo para vigilar su aplicación.
La lista bajo control incluye pollo, salchichas, picadillo, embutidos, huevos, leche en polvo y arroz importado. También comprende pastas, frijoles y azúcar importados, aceite, jabón y detergente.
Las autoridades holguineras sostienen que no establecen un precio único de venta. Su objetivo declarado consiste en comprobar los costos y limitar el margen aplicado por los comerciantes.
Los negocios que rebasen el porcentaje podrían recibir sanciones por violar la política provincial de precios. El anuncio amplía el alcance territorial del margen comercial del 30% en Cuba.
Las provincias retoman controles tras la liberalización
Estas decisiones contrastan con la liberalización aprobada por el Gobierno central en junio. Entonces quedaron eliminados los topes generales para productos como aceite, pollo y leche en polvo.
Miguel Díaz-Canel reconoció que los límites anteriores no habían contenido la inflación. Según explicó, también provocaron desaparición de mercancías, desvíos hacia mercados informales y una carrera entre los precios reales y las decisiones administrativas.
La normativa, sin embargo, permite a los consejos de la administración municipal aprobar o mantener topes dentro de sus territorios. Esa facultad sirve ahora de base para reforzar los controles locales, mientras Matanzas mantiene el balance de 60 multas y siete establecimientos cerrados.
















