La falta de efectivo continúa siendo uno de los problemas que más golpean a los usuarios del sistema bancario cubano. Ahora, un funcionario vinculado a la política macroeconómica reconoció públicamente que la mayor parte del dinero físico no se encuentra dentro de los bancos.
La afirmación se produjo durante el programa Cuadrando la Caja, dedicado a las nuevas medidas de bancarización. El intercambio abordó las largas colas, las dificultades para retirar dinero y la negativa de numerosos comercios a aceptar pagos digitales.
¿Dónde está el efectivo en Cuba?
Durante el programa, la presentadora Marxlenin Pérez preguntó directamente si el efectivo estaba en los bancos. Ian Pedro Carbonell Karell, director de Políticas Macroeconómicas, respondió: “No, en el banco puedo asegurar que no está”.
El funcionario explicó que el Banco Central conoce cuánto efectivo sale de sus bóvedas mediante un indicador contable. Añadió que realmente la mayor parte del dinero está fuera del Banco Central.
La explicación confirma uno de los principales problemas actuales: existe una gran cantidad de dinero físico fuera del circuito bancario, mientras muchas sucursales tienen dificultades para responder a las extracciones de sus clientes.
Los bancos intentan recuperar parte de ese dinero
Carbonell señaló que las medidas recientes buscan que los principales flujos monetarios vuelvan a pasar por el sistema bancario. Para ello, las autoridades quieren aumentar la aceptación de pagos digitales y hacer más útil el saldo en cuentas para los negocios.
Uno de los problemas reconocidos es que numerosos comerciantes necesitan efectivo porque sus proveedores tampoco aceptan transferencias. De esta manera, el dinero sale del banco y continúa circulando fuera del sistema formal.
La estrategia oficial pretende intervenir en esa cadena desde los actores mayoristas. Si estos aceptan pagos bancarios, los negocios minoristas tendrían menos razones para exigir efectivo a sus clientes.
Cubanos denuncian dificultades para acceder a sus salarios
Los comentarios publicados junto al programa muestran el nivel de malestar existente. Varios lectores aseguran que mantienen salarios acumulados en sus tarjetas porque no consiguen retirarlos con facilidad.
Un usuario afirmó tener más de seis salarios depositados sin poder obtener el efectivo necesario. Otros denunciaron colas de varios días o personas que cobran comisiones informales por entregar dinero físico a cambio de una transferencia.
Estos testimonios corresponden a comentarios de lectores y no constituyen estadísticas oficiales. Sin embargo, reflejan una preocupación repetida entre quienes dependen del efectivo para comprar en establecimientos que rechazan pagos electrónicos.
El problema no se limita a las sucursales
Las autoridades también reconocieron que los apagones y los problemas de conectividad afectan el avance de la bancarización. Un comercio puede estar dispuesto a aceptar un pago digital y, aun así, no poder procesarlo por falta de electricidad o conexión.
La situación crea un círculo difícil de romper. Los clientes buscan efectivo porque algunos negocios no aceptan transferencias, mientras los negocios quieren efectivo porque sus proveedores también lo exigen.
El Banco Central asegura que trabaja para mejorar la disponibilidad física y, al mismo tiempo, ampliar los incentivos para utilizar pagos electrónicos. La recuperación del efectivo hacia el sistema bancario aparece ahora como una de las prioridades principales.

















