Las autoridades de Guantánamo hicieron un llamado a los privados que comercializan, almacenan o transportan combustible en Cuba para que cumplan estrictamente las normas de seguridad establecidas para estas actividades.
La advertencia llega después del incremento de esta actividad tras la autorización anunciada el pasado 20 de junio, durante la Tercera Sesión Ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, como parte de las nuevas medidas económicas implementadas en el país.
Según las autoridades, el objetivo de permitir estas operaciones es sumar capacidades, organizar la distribución y facilitar el acceso al combustible en medio de la compleja situación energética que atraviesa Cuba.
El teniente coronel Wilmer Ramírez, jefe del Cuerpo de Bomberos de Guantánamo, explicó que se han detectado incumplimientos relacionados con el proceso de autorización.
Uno de los principales problemas consiste en que algunos operadores solicitan los permisos después de haber adquirido y almacenado el combustible, cuando el procedimiento establecido exige que los lugares destinados a guardar grandes cantidades sean certificados previamente.
Las autoridades explicaron que quienes comercializan combustible ya están acudiendo a los bomberos para regularizar su situación. Los especialistas visitan los locales, establecen las medidas de seguridad necesarias y, una vez comprobado que se cumplen, proceden a emitir la certificación correspondiente.
El requisito también se aplica a personas que aseguran adquirir combustible para uso personal en grandes cantidades.
Multas y decomiso del combustible entre las posibles sanciones
El incumplimiento de las normas puede generar consecuencias legales. De acuerdo con las autoridades, quienes no cumplan las disposiciones pueden recibir multas, ser puestos a disposición de los tribunales dependiendo de la gravedad de la infracción y, en caso de reincidencia, enfrentar el decomiso del combustible.
Actualmente, unas 15 personas se encuentran en proceso de certificación en Guantánamo. Hasta el momento solo un caso del municipio cabecera ha sido aprobado, mientras otros expedientes continúan en trámite en territorios como Baracoa, Yateras y El Salvador.
Pastor Walton Martínez, especialista de la Agencia de Protección contra Incendios (APCI), explicó que quienes pretendan establecer instalaciones para almacenar combustible deben iniciar determinados trámites ante las autoridades competentes.
Uno de los primeros pasos consiste en presentar una solicitud de servicio al Instituto Nacional de Ordenamiento Territorial y Urbanismo (Inotu) para obtener la microlocalización correspondiente. Esta debe estar aprobada y firmada por el Cuerpo de Bomberos.
Posteriormente, los depósitos deben ser certificados por la entidad especializada una vez que se hayan cumplido las medidas de seguridad establecidas y aquellas adicionales que correspondan según las características y ubicación del sitio.
Especialistas de la APCI ya han visitado diferentes lugares de Baracoa, San Antonio del Sur y Maisí, donde se desarrollan acciones relacionadas con el almacenamiento de combustible importado.
Bomberos alertan sobre el uso de tanques plásticos
Una de las principales preocupaciones de las autoridades está relacionada con el uso de tanques plásticos para almacenar grandes cantidades de combustible.
Los especialistas pusieron como ejemplo el almacenamiento de unos 30.000 litros en recipientes de este tipo, una situación que dificulta el cumplimiento de determinadas medidas de seguridad, entre ellas la construcción de muros de contención adecuados.
En caso de incendio o derrame, las consecuencias podrían ser mayores y provocar la pérdida de grandes cantidades de combustible.
Por ello, las autoridades recomiendan utilizar depósitos metálicos adecuados para este tipo de productos y cumplir con las condiciones técnicas establecidas.
Las autoridades de protección contra incendios indicaron que se establecen 27 tareas técnicas de seguridad contra incendios para los proyectos relacionados con estas instalaciones.
Entre las exigencias mencionadas se encuentra que los depósitos de combustible sean metálicos y estén sometidos a pruebas de hermeticidad para evitar salideros.
También deben estar correctamente fijados para impedir que puedan desplazarse o volcarse ante fenómenos meteorológicos como fuertes vientos.
Los depósitos deben contar además con un sistema de aterramiento y encontrarse dentro de un muro de contención capaz de contener el combustible en caso de derrame.
Cuando se almacenan combustibles diferentes, estos deben permanecer separados mediante una pared cortafuego. Las autoridades señalaron que no está permitido mantener petróleo y gasolina juntos dentro del mismo espacio de contención.
Los locales también deben disponer de ventilación suficiente para evitar la acumulación de gases, medios adecuados para la extinción de incendios y un cercado perimetral con la señalización correspondiente.
Además, los trabajadores encargados de manipular el combustible deben recibir capacitación por parte de la APCI o de la asociación de bomberos voluntarios.
En estas instalaciones también está prohibido fumar debido al elevado riesgo de incendio asociado a los combustibles.

















