La ministra de Comercio Interior (MINCIN), Betsy Díaz Velázquez, explicó en Guantánamo los nuevos proyectos que impulsa el Gobierno cubano para transformar la gestión del comercio, la gastronomía y los servicios. Entre las iniciativas se encuentran los Mercados de Abasto y de Barrio, las Compras Públicas y cambios en la distribución de productos a la población.
El Ministerio de Comercio Interior (Mincin) prepara una serie de transformaciones para modificar la gestión del comercio, la gastronomía y los servicios en Cuba, según explicó su titular, Betsy Díaz Velázquez, durante una visita a Guantánamo.
La ministra destacó que uno de los principales objetivos es avanzar en la descentralización de las empresas del sector, especialmente aquellas que presentan pérdidas, al tiempo que se busca otorgar mayor autonomía a los territorios.
Durante el intercambio, Díaz Velázquez señaló que estas transformaciones también pretenden respaldar a los más de 121.000 trabajadores vinculados al sector del Comercio Interior en el país.
La ministra subrayó que los cambios deben involucrar tanto a actores estatales como no estatales y contemplar incluso la participación de inversión extranjera.
Sin embargo, remarcó que el principal objetivo debe seguir siendo la responsabilidad social del sector y la prestación de servicios a la población, especialmente a las personas en situación de vulnerabilidad.
Entre los proyectos que impulsa el Mincin aparece el denominado Mercado de Abasto, destinado a reorganizar el comercio mayorista.
La propuesta contempla que personas naturales y jurídicas puedan acceder directamente a estos mercados en condición de gestores y concurrentes para desarrollar diferentes actividades comerciales.
La iniciativa busca modificar el modelo tradicional de gestión y facilitar una mayor participación de diferentes actores económicos.
Mercado de Barrio: un proyecto que comenzó el MINCIN en Guantánamo
Otro de los proyectos que la ministra pretende extender a otras zonas del país es el Mercado de Barrio.
Guantánamo aparece como una de las provincias pioneras en esta experiencia, con iniciativas desarrolladas en Maisí y Baracoa.
Según explicó Díaz Velázquez, este modelo permite que empresas y otros actores económicos participen en la oferta de productos a la población.
La intención del Mincin es multiplicar este sistema en otros territorios, como parte de la transformación de la actividad comercial.
Entre las novedades mencionadas durante el encuentro está también el proyecto de Compras Públicas.
La iniciativa contempla la creación de un fondo financiero que será administrado por los bancos y que permitirá realizar diferentes actividades comerciales.
Este mecanismo forma parte de los cambios que el Gobierno pretende introducir en la gestión del comercio y los servicios.
El Mincin también trabaja en la ampliación de una red fija y móvil de gastronomía ligera, con participación de diferentes actores económicos.
La propuesta busca ampliar la oferta de estos servicios y modificar las formas de gestión existentes.
Además, se contempla la atención al Sistema de Atención a la Familia (SAF), uno de los servicios vinculados a personas que requieren atención social.
Otro de los procesos mencionados por la ministra es el tránsito de la canasta familiar normada hacia un modelo de venta controlada.
El cambio se enmarca en las transformaciones que se están implementando en el sistema de comercio y distribución de productos en Cuba.
El Gobierno también mantiene entre sus prioridades el tratamiento y la atención a las personas en situación de vulnerabilidad.

















