Problemas con el café en esta provincia cubana: la torrefactora enfrenta meses de dificultades para producir.
La Torrefactora Manuel Ascunce Domenech, una de las principales instalaciones dedicadas al procesamiento de café en Villa Clara, acumula más de cuatro meses con dificultades para recibir combustible de manera regular. La situación ha obligado a la entidad a buscar alternativas para mantener el tueste y la molienda.
La producción de café en Villa Clara enfrenta dificultades debido a la falta de combustible que afecta a la Torrefactora Manuel Ascunce Domenech, donde las limitaciones energéticas han complicado el funcionamiento habitual de sus procesos productivos.
Según explicó a la Agencia Cubana de Noticias José Raúl Arias Díaz, director de la entidad, desde abril la torrefactora ha pasado más de cuatro meses sin recibir petróleo o gasolina de manera regular.
La situación tiene un impacto directo sobre una actividad que necesita combustible para desarrollar procesos esenciales como el tueste y la molienda del café.
La falta de combustible complica la producción
El diésel constituye un insumo fundamental para el funcionamiento de la planta. Su escasez ha obligado a los trabajadores y directivos a buscar alternativas para evitar una paralización de la producción.
Arias Díaz explicó que la entidad está recurriendo a diferentes fórmulas para mantener sus operaciones y cumplir con sus compromisos productivos.
Entre ellas se encuentran convenios con actores no estatales, mediante los cuales el socio aporta combustible y materias primas para garantizar la continuidad de determinadas actividades.
La estrategia forma parte de una búsqueda más amplia de alternativas ante las dificultades que atraviesa la industria.
La torrefactora busca mantener el café en producción
A pesar de las limitaciones, la entidad ha conseguido mantener sus niveles de actividad mediante una combinación de diversificación de productos y cooperación con actores económicos no estatales.
Los resultados financieros del primer semestre de 2026 muestran ventas netas superiores a 34,5 millones de pesos, mientras las utilidades alcanzaron aproximadamente 4,6 millones de pesos.
Estas cifras representan una mejoría importante respecto a años anteriores.
En 2024, la empresa registró pérdidas de unos 7,1 millones de pesos, mientras que en 2025 consiguió cerrar con ganancias de aproximadamente 1,8 millones de pesos.
El resultado de los primeros seis meses de este año muestra, por tanto, una recuperación económica de la entidad pese a las dificultades que enfrenta para garantizar sus operaciones.
La falta de combustible también ha llevado a la dirección de la torrefactora a estudiar soluciones que permitan reducir su dependencia de las fuentes convencionales de energía.
Entre los proyectos que se analizan está la instalación de sistemas fotovoltaicos.
La intención es aprovechar la energía solar para conseguir una mayor autonomía eléctrica y reducir el impacto que tienen las interrupciones o limitaciones en el suministro energético sobre la producción.
Sin embargo, esta alternativa requiere inversiones y tiempo para su implementación, por lo que no constituye una solución inmediata a los problemas actuales.
El director de la Torrefactora Manuel Ascunce Domenech reconoció que el escenario previsto para el segundo semestre de 2026 continúa siendo complejo.
La situación de la planta refleja uno de los principales problemas que enfrentan actualmente numerosas industrias cubanas: mantener la producción cuando faltan combustible, materias primas y otros recursos necesarios para garantizar el funcionamiento cotidiano.

















