Diario español asegura que Trump amenazó a los hoteleros mallorquines en Cuba: así fue la salida de Meliá y otras cadenas de la isla.
La salida de importantes hoteleras mallorquinas de Cuba habría estado marcada por fuertes presiones de la administración de Donald Trump.
Así lo sostiene el periodista Matías Vallés en un artículo publicado por Diario de Mallorca, donde asegura que el presidente estadounidense llegó a amenazar a empresarios españoles con expulsarlos del mercado si no abandonaban sus negocios en la isla.
Según la publicación, las presiones no se habrían limitado a cuestiones relacionadas directamente con los hoteles cubanos.
La advertencia habría incluido medidas capaces de afectar las operaciones internacionales de las compañías, como limitar el acceso a determinados instrumentos de pago electrónicos o bloquear vías de financiación procedentes de entidades estadounidenses.
Trump habría amenazado con echar a los hoteleros de Cuba
El artículo de Diario de Mallorca apunta a que la salida de las empresas hoteleras mallorquinas de Cuba fue como consecuencia de una estrategia de presión ejercida desde Washington.
De acuerdo con Vallés, la amenaza habría sido especialmente contundente para grupos con una importante presencia internacional. El argumento planteado era que las compañías no solo podían perder sus activos o negocios en Cuba, sino enfrentarse a consecuencias más amplias en otros mercados vinculados a Estados Unidos.
El temor empresarial, según esta versión, habría contribuido a acelerar la retirada de los grupos españoles de la isla.
Meliá Hotels International se encontraba entre las principales compañías españolas con presencia en Cuba. La cadena mallorquina desarrolló durante décadas una fuerte implantación en el sector turístico cubano, con hoteles en algunos de los principales destinos de la isla.
El artículo sitúa a Gabriel Escarrer y a otros grandes empresarios hoteleros de Mallorca entre los protagonistas de esta salida. Vallés menciona también a la familia Fluxà y al grupo Barceló como parte de la denominada élite hotelera mallorquina con intereses en Cuba.
Según la información, los grupos Escarrer y Fluxà habrían terminado entregando decenas de establecimientos en la isla. La publicación cifra en 34 los hoteles vinculados al primero y en 20 los relacionados con el segundo.
La presión no habría sido solo sobre los hoteles cubanos
Uno de los aspectos más llamativos del relato es que las amenazas atribuidas a Trump no se habrían limitado a la posibilidad de perder las inversiones realizadas en Cuba.
Según Diario de Mallorca, los empresarios habrían recibido advertencias sobre posibles dificultades para operar en otros ámbitos si mantenían sus intereses cubanos. Entre las medidas mencionadas aparece la posibilidad de afectar los sistemas de pago electrónico utilizados por las compañías.
También se habría planteado la posibilidad de cortar el acceso a financiación procedente de instituciones estadounidenses, una medida que podría resultar especialmente delicada para grandes corporaciones hoteleras con importantes necesidades de financiación internacional.
Se describe el proceso como una situación de fuerte presión para los empresarios mallorquines. Vallés sostiene que la intensidad de las amenazas habría generado un clima de temor entre algunos de los principales grupos hoteleros españoles con presencia en Cuba.
La retirada de las grandes cadenas hoteleras mallorquinas supone un golpe importante para el turismo cubano y para la presencia empresarial española en la isla.
Meliá había sido durante años uno de los principales referentes extranjeros del sector turístico cubano. La compañía participó en la explotación y gestión de numerosos establecimientos y se convirtió en una de las marcas españolas más visibles en el turismo de la isla.
La salida de estos grupos se produce además en un contexto de creciente tensión entre Cuba y Estados Unidos, con nuevas medidas destinadas a limitar determinadas relaciones económicas y financieras vinculadas al Gobierno cubano.

















