La lista de espera quirúrgica del Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez, en La Habana, supera los 900 pacientes debido a carencias de medicamentos, anestésicos e insumos.
La directora de la institución, Araiz Consuegra, describió dificultades que también afectan las operaciones, la terapia intensiva y varios tratamientos especializados.
Según explicó, las interrupciones del Sistema Electroenergético Nacional obligan a suspender operaciones en curso. Los casos con peligro inmediato para la vida sí entran al salón, donde funcionan las máquinas de anestesia y otros equipos.
Cirugías de tumores cerebrales afectadas por los apagones
Las intervenciones de urgencia continúan, pero el hospital ha interrumpido o pospuesto procedimientos relacionados con tumores cerebrales. Estas operaciones pueden extenderse entre 18 y 20 horas.
Consuegra indicó que el aire acondicionado de la Unidad de Cuidados Intensivos permanece inoperativo durante las afectaciones eléctricas. Esta situación representa un riesgo epidemiológico, aunque el personal mantiene la atención de los pacientes graves.
La institución recibió en julio 24 paneles solares y baterías portátiles, conocidas como power banks, donados por la organización Open Arms. Ese equipamiento ha permitido reducir una parte de las afectaciones, según la directiva.
Escasez de medicamentos complica la atención
La lista de espera quirúrgica también está vinculada con la disponibilidad limitada de anestésicos, materias primas e insumos médicos. El hospital necesita tanto inductores como anestésicos para realizar las operaciones programadas.
La directora afirmó que faltan la mayoría de los antibióticos de primera línea utilizados en los protocolos quirúrgicos. La escasez puede afectar la evolución de los pacientes después de una intervención.
También señaló dificultades con el omeprazol y la ranitidina. Ambos medicamentos se emplean en pacientes de Gastroenterología y de la Unidad de Cuidados Intensivos.
Consuegra atribuyó estas carencias y parte de los problemas energéticos a las sanciones de Estados Unidos contra Cuba. Hasta el 7 de septiembre, el hospital no había registrado fallecimientos por falta de atención, de acuerdo con sus declaraciones.
Donaciones sostienen tratamientos y servicios esenciales
Proyectos sociales y organizaciones externas han entregado recursos para mantener algunos servicios. El proyecto estadounidense Hatuey ha apoyado los tratamientos oncohematológicos y la compra de insumos para el personal médico.
El proyecto sociocultural Cabildo Quisicuaba ha suministrado leche en polvo y vestuario para los salones de operaciones y terapia intensiva. También consiguió leche Enfamil para una recién nacida ingresada en Neonatología.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel visitó recientemente el hospital para evaluar los avances en digitalización y telemedicina. Estas herramientas facilitan la discusión de casos con especialistas de otras provincias.
La escasez de combustible también dificulta el traslado de recursos y trabajadores. Empleados con motos eléctricas ayudan a buscar especialistas y a transportar sangre cuando el hospital necesita responder con rapidez.

















