El apagón en Cuba alcanzará este lunes 7 de septiembre una afectación máxima estimada de 2.220 megavatios, equivalente al 66% de la demanda prevista.
Déficit de 2.190 megavatios en el horario pico
La Unión Eléctrica de Cuba calcula una disponibilidad de apenas 1.160 megavatios durante el período de mayor consumo. La demanda nacional llegará entonces a 3.350 megavatios.
La diferencia entre ambas cifras deja un déficit de 2.190 megavatios. Sin embargo, la afectación prevista será ligeramente superior, con 2.220 megavatios desconectados.
La afectación representa la carga que debe retirarse de forma planificada para mantener el equilibrio del sistema. El pronóstico anticipa cortes prolongados y una disponibilidad muy limitada durante la tarde y la noche.
Los apagones en Cuba han superado con frecuencia el 60% de la demanda durante los últimos meses. En los períodos más críticos, millones de personas quedan simultáneamente sin electricidad.
Caceroladas durante el fin de semana en La Habana
La duración de los cortes provocó caceroladas pacíficas durante el fin de semana en barrios periféricos de La Habana, según reportes recogidos por la agencia EFE.
Algunas de esas zonas acumulaban casi tres días con un suministro mínimo. Los vecinos hicieron sonar ollas y otros objetos para expresar su malestar por la falta de electricidad.
Las protestas ocurrieron antes del nuevo máximo de afectación previsto para este lunes. El deterioro del servicio también limita la conservación de alimentos, el bombeo de agua y las comunicaciones domésticas.
Termoeléctricas averiadas y escasez de combustible
El sistema eléctrico cubano arrastra una crisis severa desde mediados de 2024. Sus principales problemas incluyen el deterioro de las termoeléctricas y la falta de combustible para la generación distribuida.
Cerca de la mitad de las 16 unidades termoeléctricas del país permanece diariamente fuera de servicio. Las causas incluyen averías y trabajos de mantenimiento en plantas con décadas de explotación.
Las termoeléctricas aportan alrededor del 40% de la generación y utilizan principalmente crudo nacional. Otro 40% corresponde a motores que necesitan diésel y fueloil importados.
El Gobierno cubano atribuye parte de la escasez de combustible a las restricciones petroleras de Estados Unidos y califica esas medidas de “genocidas”. El 20% restante de la matriz procede del gas y fuentes renovables, especialmente la energía solar.
Una recuperación que exige inversiones millonarias
Estimaciones independientes sitúan entre 8.000 y 10.000 millones de dólares el capital necesario para recuperar el sistema eléctrico. Cuba también necesita unos 100.000 barriles diarios de petróleo para cubrir sus requerimientos energéticos.
La producción nacional aporta alrededor de 40.000 barriles cada día. La diferencia depende de importaciones, cuyo descenso ha reducido la capacidad de los motores de generación.
El apagón en Cuba previsto para este lunes mantiene una tendencia de afectaciones superiores a dos tercios de la demanda. Durante el horario pico solo estarán disponibles 1.160 megavatios para atender una necesidad calculada en 3.350 megavatios.
















