Las cuentas bancarias en Estados Unidos mostraban en 2022 una mediana de 8.000 dólares por familia titular, muy por debajo del promedio de 62.500 dólares.
¿Por qué el promedio es mucho mayor?
Las cifras proceden de la Encuesta de Finanzas del Consumidor de la Reserva Federal. Miden el saldo de las familias que tenían cuentas de transacciones en 2022, no cuánto dinero tiene cada persona ni cuánto poseen las familias en 2026.
La categoría abarca cuentas corrientes, de ahorro y de mercado monetario, además de tarjetas de débito prepagadas. Tampoco representa el patrimonio completo de una familia.
La mediana divide a las familias titulares en dos mitades: una tenía menos de 8.000 dólares en esas cuentas y la otra, más. Un número reducido de saldos elevados empuja el promedio hacia arriba. Por eso, los 62.500 dólares no describen el saldo de una familia típica.
¿Cómo varían los saldos según la edad?
Entre las familias encabezadas por menores de 35 años, la mediana rondaba los 5.400 dólares. Para las de 35 a 44 años era de unos 7.500 dólares, y para las de 45 a 54 años, de unos 9.000.
En el grupo de 65 a 74 años superaba los 13.000 dólares. Son medianas por grupo de edad, no cantidades disponibles para todas las familias de cada grupo.
¿Qué revela una emergencia de 400 dólares?
Otra encuesta de la Reserva Federal ofrece una medida distinta de la capacidad para afrontar gastos imprevistos. En 2025, el 63 % de los adultos dijo que podría cubrir un gasto inesperado de 400 dólares con efectivo o su equivalente, incluida una tarjeta de crédito pagada al recibir el siguiente estado de cuenta.
Esa encuesta pregunta a adultos cómo pagarían un gasto hipotético; no mide los saldos bancarios de las familias. El porcentaje fue también del 63 % en 2024.
















