La administración de Estados Unidos prohibió por tiempo indefinido la participación de Microsoft en el proceso PERM, un trámite laboral que puede abrir la vía hacia la residencia permanente para trabajadores extranjeros.
El trámite afectado por la medida
El veto anunciado afecta al proceso de certificación laboral permanente del Departamento de Trabajo. En muchos casos, una empresa necesita esa certificación antes de presentar una petición migratoria para contratar de forma permanente a un trabajador extranjero.
Para obtenerla, el empleador debe acreditar que no hay trabajadores estadounidenses disponibles y calificados para el puesto. El departamento también evalúa si la contratación perjudicaría los salarios o las condiciones laborales de empleados similares.
La medida se refiere a la participación de Microsoft en PERM, no a una cancelación general de las visas H-1B de sus empleados. Tampoco significa que una certificación laboral, por sí sola, conceda la residencia permanente: el proceso migratorio requiere otros pasos.
Los señalamientos contra Microsoft
La administración acusa a la compañía de utilizar la contratación de trabajadores extranjeros mientras despedía a empleados estadounidenses. El vicepresidente JD Vance sostuvo que Microsoft abusó del sistema de visas H-1B y del proceso que puede permitir después una contratación permanente.
Según las cifras citadas por la administración, Microsoft despidió a cerca de 6.000 trabajadores estadounidenses en 2025 y empleaba a 6.300 extranjeros mediante visas H-1B. Esos números forman parte de su argumento contra la empresa; por sí solos, no demuestran que las contrataciones sustituyeran a las personas despedidas.
Los funcionarios también cuestionaron que la compañía buscara fuera del país trabajadores con capacidades especializadas si podía recurrir a candidatos estadounidenses. Presentaron el presunto uso indebido de las solicitudes laborales como fundamento de la prohibición.
La respuesta de la compañía
Microsoft rechazó la idea de que utilice las visas H-1B para pagar menos. Aseguró que remunera a sus empleados con esas visas igual que a otros trabajadores que realizan tareas comparables.
La compañía indicó además que el 80 % de unas 6.000 solicitudes H-1B vinculadas a ella correspondía a personas que ya trabajaban allí, no a nuevas contrataciones. Esa distinción es relevante para interpretar la cifra de solicitudes frente a los despidos citados por la administración.
















