Juicio político contra Trump: la mayoría demócrata no basta para destituirlo

Agregar Directorio Cubano
Seguir en Discover

La mayoría demócrata proyectada en el Congreso de Estados Unidos abriría la puerta a un juicio político contra Trump, pero no garantizaría su destitución.

Las proyecciones electorales sitúan a los demócratas al frente de ambas cámaras desde enero de 2027, cuando comenzará la nueva legislatura. Ese cambio les permitiría dirigir las investigaciones parlamentarias y tramitar una eventual acusación contra el presidente.

El balance provisional del Senado concede 54 escaños al bloque demócrata y 44 a los republicanos, con dos puestos todavía sin ganador proyectado. Esa distribución queda lejos del umbral necesario para una condena si participan los 100 senadores.

Acusar y destituir requieren votaciones distintas

La Constitución asigna funciones diferentes a cada cámara: los representantes aprueban la acusación y los senadores celebran el juicio. Para condenar, hacen falta dos tercios de los senadores presentes. Con asistencia completa, el mínimo es de 67 votos.

Por tanto, 54 votos demócratas necesitarían otros 13 apoyos para alcanzar ese número. Incluso una bancada de 56 requeriría 11 votos adicionales. Ambos cálculos suponen que todos sus integrantes respaldaran la condena y que asistieran los 100 senadores.

En la Cámara de Representantes, una mayoría simple puede aprobar al menos un artículo de acusación, con el cuórum correspondiente. Ese paso convierte al mandatario en formalmente acusado, pero no lo suspende ni lo aparta automáticamente de sus funciones.

¿Qué tendría que ocurrir para abrir el proceso?

El juicio político contra Trump exigiría cargos concretos y respaldo parlamentario; ganar las elecciones legislativas no activa por sí solo ese procedimiento. La Constitución contempla traición, soborno u otros delitos y faltas graves como motivos de destitución.

Habitualmente, los comités reúnen documentos y testimonios antes de recomendar cargos. Sin embargo, la Constitución no establece una investigación previa de duración fija. La Cámara decide cómo tramitar la acusación y designa representantes para defenderla ante el Senado.

Cuando el acusado es un presidente en ejercicio, preside el juicio el titular de la Corte Suprema. Los senadores prestan juramento para el procedimiento y deben resolver si condenan o absuelven.

El antecedente de los 57 votos

Trump ya afrontó dos acusaciones de la Cámara y el Senado lo absolvió en ambas ocasiones. El primer proceso terminó el 5 de febrero de 2020, sin que ninguno de los dos cargos alcanzara los votos necesarios para condenarlo.

En el segundo juicio, por incitación a la insurrección, 57 senadores votaron por declararlo culpable y 43 por absolverlo. La votación del 13 de febrero de 2021 tampoco alcanzó los dos tercios exigidos para una condena.


Deja un comentario

Radio
Ver TV